lunes, marzo 10, 2008

En la cocina


Hoy he hecho todo un experimento culinario, tortilla española (la de toda la vida) con patatas chips. Se podía comer. Ha sido, o está siendo, un buen día. Ayer domingo también lo fue. Me voy a seguir disfrutándolo. Mañana, si me late, sigo reportando los pendientes (tengo varios acumulados).

Hinopsis y celebración




“El amor es un miedo: una moneda,
un bien de cambio” -susurraba su voz
de borracho creíble, y sonriendo
añadía: “Cualquier amante es sólo
un chantajista”.

Y en las noches aquellas, como extraños libertos,
dejábamos atrás mi trabajo y sus libros
para beber, beber.

Hicimos el amor
en calles y portales.

Cuando hablábamos,
hablábamos los dos a cuchilladas.

De él sé decir que era un producto típico
de su ciudad y de sus años: frío
y gregario. Su raza:
jóvenes ilustrados y poetas,
cansados de un dinero que no tienen
y una seguridad. Yo estaba sola,
iba de paso: una bala perdida.

Él ya se castigaba -su costumbre-
haciendo daño a todos.

Tenía que dar con él.

Me dijo que las chicas como yo
tenemos el valor de una experiencia,
somos útiles. “Tú eres muy consciente
de estar representando el papel que te toca.

Pudiste estar con otro, ¿no es así?
Si eres lista puedes aprender algo,
pero recuerda siempre que yo te necesito”.

¿Soy injusta? También me quiso un poco,
a su modo. Perdonó mis mentiras,
y no era culpa suya no saber del amor
sino lo que le habían enseñado
en su impreciso mundo de palabras a medias
y de fáciles gestos.

Admiraba
esa capacidad-para-encajar-los-golpes
que yo he llegado a ser,
ese estar siempre dispuesta.
Y me daba su tiempo a manos llenas.

Hoy sé perfectamente que me usó
para sembrar recelos en su grupo.
Yo le he visto humillar a alguien que le quería,
ignorarle y marcharse conmigo, y disfrutarlo.

O exhibirme como a una vaca sana
en su circo de locas, sin recato, triunfante.
Me empujó
en otros brazos; eso fue un pretexto
para nuevos reproches -“Puta, puta”.

Cuando pude dejarle,
tuvo el talento -y la complicidad de sus amigos-
para hacer de mí la única culpable.
“Nos ha engañado a todos” (y quizá
él tenía razón).

A menudo estoy sola y pienso en él,
ya sin rencor, pero escucho de nuevo
esa voz en mi oído, amable, lenta:
“Eres producto mío. Tú, ¿quién eres?
Un apellido y un trabajo triste
y unos padres lejanos. Sin talento
ni belleza, no eres inteligente...
No tienes perspectivas, bobita, saltarás
de un amante a otro amante. Como mucho
eres la novedad, tan sólo un coño.

Yo te he querido siempre. Quédate.
Imagina que ahora te murieses:
el recuerdo romántico, tan frágil, de esos tontos
y quizá un mal poema -Aquella chica...-,
y nada más. Te quiero, no te marches,
qué voy a hacer sin ti, vuelve conmigo...”.

Si alguna vez hemos sido inocentes
como mascotas, puros igual que las manzanas,
nosotros hemos visto pudrirse las manzanas.

Historia de G de José Luis Piquero

Había un poema de Piquero (Jose Luis), no recuerdo su título, la historia de alguien. Ya sabes, entre la montaña de libros impresionables con Erich Fromm, Rilke y la autobiografía de Canetti (ahora sobre su mesilla de noche, la del lado derecho y Un tranvía en SP, le ha gustado). Alguien me preguntaba ayer qué sabía de Bulgaria (al margen de monasterios) y yo "agora vo a matar a Laurica". Una puerta que se cierra, otra se mantiene entreabierta... el resto las he ido cerrando una a una de portazo en portazo, astillas y restos de pintura por los suelos. Talento para poner a todos de acuerdo. Y eso puede ser suficiente.

viernes, marzo 07, 2008

Quién da más...


No sé si declararme encantada y/o agradecida por tener por fin una "etiqueta" con la que identificarme y a la que responder cuando me pidan una vital declaración de principios porque señores, soy de las indecisas o más bien de los indecisos (parece que a los políticos esta vez se les ha olvidado lo de políticamente correcto y no dicen aquello de "indecisas e indecisos", tal vez Llamazares) que algunos cuentan por cientos de miles y otros por un par de millones.

Por mi parte me declaro doblemente indecisa, no he decidido si iré a votar y en el caso de hacerlo a quién. Bien es cierto que mi indecisión no es tanta pues tengo claro que pese a mis reticencias acabaré acudiendo el domingo a las urnas salvo fuerza mayor en contra y dado que no voto en el mismo colegio electoral que David Suárez, afortunadamente, lo considero más una obligación que un derecho aunque antes deba decidir (y sin echarlo a suertes) a quién votar, si tengo, en cambio, meridianamente claro a quién no votar. Y no deja de ser curioso que yo hace apenas dos o tres meses, antes de los debates, de la campaña y la precampaña tuviera mi voto claro y decidido y todo este tiempo que se supone deben emplear los políticos para convencer al voto y combatir la abstención lo único que me ha servido a mí es para desubicarme por completo. Seré a partir de ahora y por escasos dos días ciudadana etiquetada pero con un voto que cotiza al alza.

jueves, marzo 06, 2008

Caminos recónditos



Hay tardes, incluso mañanas, pero sobre todo noches, perdidamente irracionales.

miércoles, marzo 05, 2008

De ratones y hombres (y ya van cinco)


Próximamente...

En capítulos anteriores:

-Capítulo 1:
Érase una vez una corrida de toros.

-Capítulo 2: Camelia "la texana".

-Capítulo 3: En el portal nº1.

-Capítulo 4: Amistad y lo "ke" surja.

Alison Krauss (James Taylor)



"With a holy host of others standing 'round me
Still I'm on the dark side of the moon
And it seems like it goes on like this forever
You must forgive me"

Carolina in my mind

Para N., que ayer cumplió 15 años.





Para vivir


Dicen algunos que la infancia es nuestra patria, y yo añado a esos algunos que tal vez lo sea sólo para determinadas personas. Lo sea o deba serlo, al menos para los que por caprichos del destino habitamos este bien o mal llamado primer mundo. Nos brindan cariño, protección, un mundo a nuestra medida, caprichos y deseos, en algunos casos educación o respeto. Pero a veces la vida opta por tomar caminos raros y no esperados para los que no estamos preparados ni a los que sabemos o no nos han enseñado (o dado el suficiente valor) enfrentarnos. Y ahí es cuando todo se desbarata y se viene abajo sin trincheras ni refugios. Se buscan soluciones que no se hallan pues difícil es encontrarlas para problemas a los que cuesta siquiera identificar. Se tienden manos de consuelo, consejos desubicados o pretensiones de ayuda. Al final tan sólo queda el silencio como el telón que cae sobre el escenario poniendo fin a la función ocultando camerinos y tramoyas.

Ayer fue su cumpleaños. Lo recordaba. Raro en mí que me olvido hasta del propio, más por inducción en este caso que por despiste. No encontré el momento para una llamada. Cuando P. desde un punto impreciso del sur de Inglaterra me dijo que había optado por un práctico SMS se iluminó mi maltrecha conciencia, pero eran las 22:30 hora española, demasiado tarde ya para un feliz cumpleaños.

Sé que no leerá esto (afortunadamente). Ni él ni los suyos, que también se merecen el deseo. A pesar de ello quiero deseárselo, más el feliz que el cumpleaños. La felicidad se les ha vuelto demasiado esquiva últimamente. En ocasiones se alía con la suerte. Y yo, que siempre sostengo que la suerte no existe o que en su defecto hay que buscársela la reclamo hoy y ahora. A veces no hay esquinas que doblar para encontrársela y es necesario conjugarla para que venga a nuestro encuentro. Ojalá ésta sea una de ellas.

martes, marzo 04, 2008

Escrito con lluvia


Hoy llueve, a ratos tímidamente como si al cielo se le hubiera olvidado. Desde ayer por la tarde hemos sacado los paraguas a pasear y lucimos abrigos y gabardinas sin complejos. Sé que durará poco en este invierno que no se ha dignado a serlo y se ha pasado los meses esquivando nevadas y heladas, pero para mí media tarde o media mañana de lluvia aunque no suficiente supone un alivio.

Me gusta caminar bajo la lluvia y mojarme cuando ésta aún es incipiente aunque siempre vaya con un paraguas en la mano y de ahí la curiosidad y extrañeza con la que te miran gran parte de los peatones que no entienden que teniendo la oportunidad de resguardarse una elija la intemperie. Un amigo que vino del sur hace unos cuantos inviernos siempre decía que le parecía asunto de magia como aparecían los paraguas en las manos de los viandantes en cuanto comenzaban a caer las primeras gotas o cuando las nubes se tornaban en presagio de orbayu. No sabía él de la arraigada costumbre, especialmente entre las señoras, de llevar siempre a mano un paraguas de esos plegables que caben en cualquier parte y por tanto nunca están a la vista hasta el momento de hacerse necesarios. He de decir que son trastos inútiles, demasiado pequeños para protegerte si le da por llover con ganas y demasiado débiles para aguantar la más mínima acometida del viento. Pero yo los prefiero a los grandes y tradicionales aunque den cabida a compañía bajo ellos. Al menos no los dejo olvidados en papeleras y barreños pues siempre acaban en mi maxi bolso donde todo cabe.

No los olvido, cierto, pero eso no significa que en más de una ocasión, aunque no este invierno y ya van cinco, hayan salido volando por los caprichosos deseos del viento empeñado en dejarme al descubierto de la lluvia las más de las veces bordeando la Plaza de Europa camino hacia la que una vez fue mi casa. Gijón, ciudad abierta al mar le tiene especial querencia al Nordeste y éste a los paraguas ajenos.

Post(debate)


Hay quien dice que esta señora le da mucho miedo. A mí no, a mí las personas no me dan miedo, en todo caso me pueden llegar a asustar sus actos y en ocasiones me aterrorizan sus pensamientos e ideas que trato de respetar aunque no coincidan con las mías. Como dijo aquél todas las personas son respetables, no tanto sus opiniones.

Esto debió grabarse allá por el año 77, yo no recuerdo mucho o apenas nada de aquellos años pero me late que semejante opinión debía de estar más extendida de lo que muchos ahora defienden y olvidan. Da igual de todas formas, porque lo que a mí me asusta no es lo escuchado hace 30 años, sino lo escuchado anoche:

El debate decisivo. He traído conmigo un libro blanco. Un país en convivencia. Prioridades y fracaso. Hablemos de personas. Usted siembra miedo. Los huevos y la leche. Las patatas y los huevos. Primera pregunta de inicio de legislatura. Yo crearé empleo. Yo bajaré los impuestos. Igualdad definitiva. Regularización masiva de inmigrantes. Su política es ordeno y mando. De educación, por favor, no me hable. Credibilidad y compromiso. Mentir y engañar. Dejen de una vez de usar el terrorismo. Pida perdón por sus múltiples mentiras. Muertos sobre la mesa. Mentir, mentir y mentir. Aún queda mucho debate. AVE. Cohesión social. Nadie conoce su idea de España. Usted se ha ido al extremo. Fracaso. Dividir y atacar. Política lingüística y multas. Informe PISA. Piedras sobre su propio tejado. Que el suelo valga menos. Con ustedes subían más los precios. Usted está fuera de la realidad. Yo voy a llevar agua a todos los sitios. Si actuamos con realismo, trabajo y humildad...

Buenos días y buena suerte (a la niña mejor ni la nombro).

domingo, marzo 02, 2008

Natalie Merchant



"People see me
I'm a challenge to your balance
I'm over your heads
How I confound you and astound you
To know I must be one of the wonders
Of god's own creation
And as far as you can see you can offer me
No explanation"

Wonder



Hoy domingo: encuesta


Leía hoy en un periódico una de esas noticias de relleno y domingo. Una pequeña encuesta a populares, conocidos y famosos de medio pelo sobre la sintonía de sus teléfonos móviles, politonos, para ser exactos, porque parece que nadie usa ya los timbres clásicos que por defecto presentan los móviles.

Era un periódico regional y la música que ganaba por goleada, sorprendentemente al menos para mí, era el "Asturias patria querida" y a ritmo de gaita siendo exactos. Y yo que me horrorizo cada vez que suena el teléfono de una de mis compañeras vibrando a ese ritmo y pensando que no sólo es irritante sino hortera. Visto lo visto, la irritada y hortera debo de ser yo.

Traslado las dos preguntas del periódico aquí por si a alguien le da por contestar y confesarse. ¿Qué timbres usan en sus teléfonos móviles y el por qué de esa elección?

Por mi parte yo sólo confieso que para las llamadas laborales tengo "La tortura" de Shakira, para el resto hagan apuestas, confieso que yo también he caído atrapada por los politonos aunque me mantengo fiel y no acabo de entender la gracia de cambiar el sonido constantemente, si yo hiciera eso sería incapaz de reconocer mi teléfono cada vez que sonara.

If I had a hammer


He tenido un fin de semana extraño, cansado y casero. Dedicada al bricolaje y a la pintura de brocha gorda. Divertido. Y especialmente instructivo, he aprendido que:

-Pintar es divertido y hasta relativamente fácil y rápido. Lo complicado es prepararlo todo. Tapar muebles, poner plásticos, mover, colocar y sobre todo limpiar, al final, y colocar todo en su sitio de nuevo.

-Nunca faltan manos que deseen ayudarte. Es como las mudanzas. Todos se ofrecen. Te traen obsequios, vino y pizzas, magadalenas y hasta ensalada. Por supuesto dos manos y muchas ideas de cómo deben hacerse las cosas. Las ideas no suelen coincidir.

-No tengo precio como montadora de muebles de Ikea.

-Los taladros son peligrosos e irresponsables.

-Todo el mundo quiere pintar y se pelean por las brochas, pero nadie quiere pegar plásticos o empuñar la fregona.

-Aún con dos pares de guantes hay manchas de pintura en las manos que no se quitan ni tras tres duchas y dos manicuras caseras.

-Subir y bajar continuamente una escalera de mano provoca agujetas.

-No es lo mismo un tornillo que un clavo.

-Los muebles se mueven mejor si se colocan sobre una manta o colcha y se tira de la manta y no se empuja el mueble. Lo complicado, claro está, es colocar la manta bajo el mueble.

-Existen los destornilladores eléctricos.

-La pintura se limpia fácilmente con agua, el esmalte necesita en cambio un disolvente y frotar, mucho frotar.

-Y tengo que comprar cortinas.

viernes, febrero 29, 2008

Tonight will be fine


Pongamos que violas la palabra, haces con ella un pequeño nudo que aprietas, una soga en tu cuello.
Es limpio y concreto, fugacidad de peldaños, un ronquido que rompe la estancia
cuando el padre muere, una estación de quirófanos y medias tintas,
todo concentrado en el pulmón que exhala con malicia la tarde y los periódicos
la inanición y la burla, liberadas por un momento.
Lo escribes y es justo escupir después, todo lo mascado queda liviano.

Lo que comprendí la noche en que nos besamos, cuando hablábamos mucho y
nos rozábamos apenas, es que una arteria (femoral, por ejemplo)
es un esqueleto violáceo que suma y sigue la vida,
y ella aporrea la puerta, un segundo de pericia,
otro nuevo día, suena el despertador a las nueve.

Guarradas y química, en este barrio no es lo mismo
tú paseas por el centro
todas van con esos trajes de marca y
muchas veces en bicicleta
aquí.............. no hay más que señoras
que se arrugan como pájaros muertos,
un hombre bajaba siempre al bar a las cinco y media pero desde
hace
unas semanas, está allí ya a las tres.
Para jugar, a las máquinas y arrastrar los dientes por el suelo quemado
de neumáticos y chicles.

Después de todo no soy tan fea, me miro al espejo parece
que no estoy muerta, no tengo
estudios es cierto, y mi trabajo es poco cualificado, pero ya sé ya
que muchos lo quisieran para si.

Ya sé que puedo perder peso y sé que también tengo familia.
Y sé que hubo amor cuando bailábamos agarrados aquellas canciones
de los ochenta en un pueblo pequeño de Alicante.

El resumen es insuficiente, debería ponerme a limpiar por dentro
sacar aquí, para pasmo de los presentes, toda la furia y las ganas
un humor vítreo descargado para la ocasión
un perfume cautivador que se empeñe en sacar afuera
todo esto con lo que volver
a seducirte.

Pasa un minuto, dos.
Parece que nunca vas
a volver pero sé que lo
que ocurre es que no sé
cuando voy a
volver
yo.

Safrika



Te da igual por qué coño has llegado allí. A día de hoy 29 de febrero 103.000 entradas con tu nombre en Google. No está mal asegurando como aseguras ser un ser, valga la redundancia, falto de ego.

Voz y vista cansada


Ya había leído "Vista cansada" y no me había gustado especialmente. Lo dije ayer, esperaba más de lo mismo y no me decepcioné estando por allí la omnipresente Josefina Martínez y el ínclito crítico que está en todos los lados donde se debe y no se debe estar. Y de éste último quería hablar, y en concreto de su voz, de su tono de voz, acento y dicción.

El ínclito crítico siempre me ha caído mal por motivos inexplicables que ayer por fin encontré, su voz. Francamente no me apetece describirla porque es sencillamente irritante y chirriante a partes iguales. La crítica de la velada se la reservo a él.

Y a todo esto, disfruten del fin de semana que se nos avecina.

jueves, febrero 28, 2008

K.D. Lang


"Maybe a great magnet pulls
All souls towards truth
Or maybe it is life itself
That feeds wisdom
To its youth"

Constant craving




Related Posts with Thumbnails