domingo, marzo 22, 2009
sábado, marzo 21, 2009
Fugaz
Que él me perdonará (y/o olvidará) no lo pongo en duda. Que yo me perdone a mí misma... ésa es otra historia.
P.D. Ya veo que sigues renegando de ti misma, pero fastídiate, yo no reniego de ti.
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Encadenados

Cuando leía a un desconocido Óscar invocando la lluvia y rememorando a su primer amor no pude evitar caer en la autoarqueología sentimental y tratar de recordar quién fue el mío. Supongo que uno suele tener claro ese tipo de cuestiones, hay quien dice que no se olvida el primer amor, el primer beso y sin duda la primera vez. Pues bien, o sufro de alzheimer galopante (no me gusta bromear con tragedias ajenas) o amnesia irreversible y autoprovocada o simplemente memoria selectiva porque a duras penas puedo evocar semejantes recuerdos.
Es obvio que una olvide la primera vez. No hubo violines por Paganini, sino Sabina; ni velas, sustituidas por el humo de la hierba; ni caricias, no había tiempo con las prisas. Sólo el asiento trasero de un coche, el del mejor amigo del chico al que supuestamente estaba predestinada. Fui precoz en traiciones, aunque ya estaba en la universidad y por tanto no lo fui tanto en el otro asunto. El colegio de uniforme primero y la residencia estudiantil de monjas después, hicieron muy bien su trabajo de represiones varias. Tiempo antes habría recibido el primer beso, supongo. De labios de alguien que no consigo recordar, desdibujada su cara por el paso de los años. Tal vez fuera un tal Oliver, recuerdo su voz, aquel inexpugnable acento de Sttugart. Pero queda bastante lejos de poder serle otorgado el calificativo de primer amor. Y en todo caso aunque si fue el primero no fue la primera, juegos de niñas queriendo hacerse adultas. Descarto a la ONG con patas en la que se ha convertido veinte años después (quién nos ha visto y quién nos ve cruzándonos por la calle y fingiendo no reconocernos) con la que tan sólo paseé de la mano por los Jardines de Luxemburgo y a aquél melenudo con aspiraciones de rock irredento aunque no se apeara de sus Levi's y su Lacoste que acabó de ingeniero en Dubai y que ante la duda eligió y no a mí precisamente.
En fin, qué se puede esperar de alguien que ni tan siquiera recuerda a su primer amor. Para que luego algunos traten de comprender por qué soy tan rarita.
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martes, marzo 17, 2009
Cambio de planes

Sólo él, Enrique, hace juego estos días con mis ojos... y mañana, tal vez... aunque me temo que lucirá el sol.
[Me gusta escribir a destiempo, cuando sé que ya nadie me leerá y puedo ser yo sin medir mis palabras, sin pensar... ¿y si lo lee?. ¿o lo entiende?, ¿o lo malinterpreta?. Bien, por momentos hasta parece que todas esas posibilidades me importan y puede que en parte lo hagan. Y ahora ya es tarde, sigue luciendo el sol y los meses perdidos envueltos en culpabilidades y arrepentimientos se han alejado de pronto, sin necesidad de invocarlos, sentada tras una coca-cola (hubiese resultado más poético un martini, pero no eran horas) en una cafetería de barrio (también falló el escenario). Un encuentro fugaz de apenas media hora, mirando el reloj, ambos con alguien o algo que nos esperaba entre las promesas de repetir con más tiempo, con más ganas y más sonrisas. Quién sabe, tal vez lo hagamos, regalos pendientes de entregar y un buen puñado de explicaciones que nunca me pedirá y probablemente nunca yo le daré a pesar de la amargura que lleva meses amenazando con quedarse. El único exorcismo que conozco para evitarla es abrir mi corazón en canal, pero qué estupidez, si ahi no voy a encontrar nada, el cariño que le tuve (que le tengo) nunca fue suficiente.
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lunes, marzo 16, 2009
Demasiado tarde

Él es todo lo que yo le pido a la madre naturaleza con esa edad imprecisa de treintaymuchos o de no cumplir ya los cuarenta, ese tipo de hombres al que las canas le dan un aire de irresistible madurez a juego con su perenne chaqueta de cuero, sus camisetas y sus estratégicamente bien situados tatuajes. Es guapo, interesante, divertido, maduro, resolutivo, ingenioso... ¿y he dicho guapo?, casado... con ella, que no es, que no parece, que sólo sonríe con fingida alegría, que no tiene el encanto de la timidez ni la soberbia de pasear con un hombre así a su lado. También de edad imprecisa, probablemente más de cuarenta, podría pasar por su hermana mayor, por una colega a la que se le tiene estima, pero nunca por su pareja.
Cada vez que me encuentro con ellos la misma duda me corroe. ¿Qué les une o tienen en común? ¿Qué ven el uno en la otra o cómo siendo tan aparentemente dispares siguen juntos después de tanto tiempo?
Siempre se me han escapado los motivos que mantienen unidas a gran parte de las parejas que conozco, tal vez de ahí provenga mi incapacidad para mantener una pareja estable, al menos hasta el día de hoy, desde luego ésta no se escapa de mi incomprensión y tal vez prefiera no saberlo.
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miércoles, marzo 11, 2009
Una tercera noche
Es inevitable preguntar por qué a mí me cuesta tanto todo eso que le resulta tan (aparentemente) fácil a los demás. Pero han ido pasando los días, convertidos en semanas, y ya se cuenta por meses el tiempo que nos separa del verano 2008. Y sigo refugiándome en el trabajo (cada vez le regalo más horas, nadie me espera en casa), en palabras ajenas (aunque mañana salen a la venta las entradas dudo seriamente que me moleste en sacarlas), en el dibujo de una sonrisa que se convierte en mueca (cansada de fingir una serenidad que está a años luz de mí). Pese a que sé que tomé la decisión correcta y elegí esto (suena Jorge Drexler de fondo a ritmo de zamba... en tren con destino errado se va más lento que andando a pie) sigo sintiendo que llegué demasiado tarde y que probablemente no sea yo quién tenga derecho a lamentarme, pero estoy demasiado cansada y sola y triste y abandonada... sin tener ganas de escribir cosas como ésta.Me gustaría salir a la calle y gritar, descolgar el teléfono y hacer una encuesta entre todos los que me conocen, tal vez lo hagan mejor que yo, ¿por qué a mí?, ¿por qué así?, ¿qué hago mal?, ¿acaso soy selenita o provengo de otra galaxia?, ¿tan diferente soy (o me creo) al resto?, ¿por qué nunca me conformo con nadie ni con nada?. Tan vulgar, apagada, normal, con tan poca fe y apenas abrazos... por qué a mí me cuesta tanto todo eso que le resulta tan (aparentemente) fácil a los demás.
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sábado, marzo 07, 2009
Lo que dura un fin de semana

"Entre versos de Allen Ginsberg ensuciando nuestra almohada
renunciamos a ser tristes prometiéndonos mañana."
Pablo Moro
Un país que se escribe con "x" pero se pronuncia con "j". Un funeral en Berlín. Fin de semana en fuga. Conversaciones intranscendentes. Charcos y un par de botas sucias. Fútbol en la televisión. Llamadas a larga distancia. La suerte jugando fuera de juego. Huellas difíciles de borrar. Un corazón de Frankenstein. Y la lluvia, fiel a su cita que se confunde con mis lágrimas.
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miércoles, marzo 04, 2009
Después de mí
Ricardo Arjona
Hace tiempo que asumí que padezco algún tipo de trastorno socio-sentimental. Mi madre, con su particular filosofía y su habilidad para convertirme en culpable de todo, diría que simplemente tengo la tendencia de valorar a destiempo, es decir, que sólo cuando pierdo algo, o más bien a alguien, es cuando me doy cuenta de lo mucho que lo necesitaba (necesito).
Tal vez sea cierto. Probablemente comparta esa actitud con gran parte de la humanidad, lo que en absoluto me sirve de consuelo. Indicios de inmadurez, de egoísmo o de intolerancia pero lo cierto es que si no hace tanto me pasó con D. cuando le mandé a paseo y semanas después andaba echándole (y aún le echo) de menos, aunque de ser sincera probablemente eche más de menos a la persona que yo era junto a él que a su propia persona.
Ahora vuelve a ocurrirme de nuevo cuando ya no está y no tengo oportunidad de rechazar sus invitaciones al café que nunca tomo.
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martes, marzo 03, 2009
Where is my man?

Una vez ofrecí una silla vacía. Creo que ya me he cansado de esperar y/o buscar...
"Toda la vida hablando
del amor
y no conozco más que el humo
y la ceniza:
sus metáforas."
Aurelio G. Ovies
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Pequeño incidente diurno

Desde aquí, aunque no lo llegue a leer nunca, agradecimientos varios y reiterados a la única persona que esta mañana a eso de las seis y media de la mañana se bajó de su coche y preguntó: "mozina, ¿necesitas ayuda?"... Vaya si la necesitaba, aunque una sea experta en quedarse sin gasolina en medio de la nada nunca antes me había sucedido estando a solas y siempre era el otro el encargado de salir del apuro. Sin batería en el móvil, sin encontrar los papeles para llamar a la grúa, con el coche en medio de un cruce que se negaba a ir ni hacia adelante ni hacia atrás y sin que ninguno de los escasos coches que a esas horas se aventuraban a pasar por la calzada se detuviera tan ocupados en pitidos e improperios varios como estaban. Ni que una se quedase bloqueando la calle motu propio. Tampoco apareció la Guardia Civil, que siempre parece llegar cuando no se la espera y nunca cuando se desea su presencia.
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domingo, marzo 01, 2009
Mojándolo todo
Más de uno debería de tomar nota...
"Tendida
con los muslos como alas abiertas
dispuestas al vuelo
me incitas me invitas a viajar
por lacteas vias
y negros agujeros
levemente desvelados
por tu mano que juega
con pudores y sudores
enjugando entre pétalos de carne el estigma
de tu flor mas desnuda
mojandolo todo
mojandolo todo
volando por universos de licor.
Humedas llamas
los labios que con tus dedos
delicadamente delatas, dilatas para mi
mostrandome obscena la cueva del milagro
por donde emana el liquido rayo
de la vida incandescente fuente,
lechosa lava salpicaduras de agua
profunda que inunda
mojandolo todo
mojandolo todo
volando por universos de licor.
mojandolo todo
Mi boca
besando tus labios incendiados
se dispone a beber
en tu caliz de polen y licor
y, entre zumos y zumbidos
de olas y alas,
libidinosamente libar
el néctar
de la flor de tus mareas...
lamiendo la miel salada que te fluye
y quema mi lengua que vibra, lasciva,
entre savia y saliva
mojandolo todo,
mojandolo todo,
volando por universos de licor.
Mis alas
de cera batiendo, combatiendo
tu fuego en oleadas
de ardientes espumas y plumas
e Icaro volando
tan alto, tan alto
que a punto de entrar en el jardin del Edén
fundido su vuelo por tu derramado sol
cae como el angel exterminado
al mar de los naufragios
mojandolo todo,
mojandolo todo,
volando por universos de licor... "
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Sin tu latido

Por seguir con el hilo anterior, esos gustos que se encierran entre cuatro paredes o en la soledad del coche en la autopista. Los discos que nunca están a la vista y que se escuchan a solas, en la oscuridad, probablemente con algún martini de más y que se finge desconocer cuando alguien menta a Tom Petty y una nombra a los Heartbreakers.
A mí siempre me ha gustado el barbas de Luis Eduardo Aute y no es que sea especialmente aficionada al rollo "cansautor", de hecho no suelen gustarme las canciones reivindicativas, pero este tipo, en ocasiones, tiene (o tenía) una sensibilidad exquisita.
Suena ahora de fondo "Sin tu latido"... y yo sólo tengo ganas de llorar...
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sábado, febrero 28, 2009
Segundos fuera

Ricardo Arjona es uno de ellos. Ése al que nadie parece conocer. Ya lo he reivindicado en alguna ocasión aquí. Un tipo que ha ganado no sé cuántos Grammys (latinos, cierto) y tiene tropecientos discos y es una auténtica estrella en gran parte de Latinoamérica siendo un completo desconocido en España por fin viene a nuestro país a hacer un par de conciertos (creo que en concreto serán cuatro) y el domingo 26 de abril tocará en Madrid y una ya ha sacado un par de entradas con excesivo optimismo porque yo tengo claro que no me lo pierdo pero tengo serias dudas de que sea capaz de llegar a convencer a alguien para que me acompañe. -"¿Y ése quién ye?"... La respuesta un tanto simplista de "el Sabina latinoamericano" no parece tener demasiado éxito ni siquiera entre los fans del Flaco de Úbeda (que haberlos, haylos).
No es que pretenda ganar adeptos para la causa, mi afán de proselitismo es absolutamente inexistente, pero no puedo evitar colgar algunas de las canciones por las que no me perderé ese concierto (sola o acompañada) por nada del mundo.
P.D. Ayer fue el día de la euforia pre- y post- venta de entradas para el concierto de Bilbao. Parece ser que no hubo problemas, ni atascos, ni sistemas colgados ni saturados. Cruzo los dedos, espero que para Valladolid y Santiago todo vaya igual de bien. Me pregunto a qué o a cuáles irá él (no hay otro él en mi vida en estos momentos). Estaría bien hacerse coincidir.
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Levántate y anda

De este modo, hace tiempo ya, puede que un año, cierto amigo llegó hasta aquí a través de ese Google que todo lo puede y de extrañas búsquedas y casualidades varias. De inmediato me reconoció, me quiere a pesar de conocerme, y pese a que en principio negué la mayor al final era tan evidente que sí, que era yo, que no tuve más remedio que admitir lo que él ya sabía. También prometió no volver a pasarse por aquí si a mí me molestaba, aseguró hacerlo, tampoco tengo constancia de que así haya sido, aunque es probable, por aburrimiento seguramente. Lo cierto es que hace poco me contaba que "gracias a mí" le había entrado en aquel momento el gusanillo de escribir y publicar su propio blog, blog que por cierto no llegó a cumplir, como tantos, su primer año de vida y del que yo hasta ahora y una vez desaparecido no tuve noticia.
-"Simplemente me aburrí y fue muy poco efectivo". El pobre ingenuo tenía un único objetivo, ligar. Cansado, según sus palabras, del esnobismo y superficialidad en sus compañeras habituales e intermitentes pretendía deslumbrar con su verbo y su no presencia a princesitas teñidas de rosa que al menos supieran leer e hilvanar dos ideas o frases seguidas. Su gusto con las mujeres ciertamente siempre ha sido pésimo, algo que tenemos en común (en mi caso con los hombres, obvio) y pensaba que "blogueando" descubriría en algún universo paralelo y a ser posible viviendo en Gijón a una mujer guapa, independiente, guapa, con sentido del humor, guapa, resolutiva, guapa, fabulosa y obviamente, guapa.
No sé a quién llegó a encontrar en el camino ni cuántas citas a ciegas llegó a tener, pero el balance final por lo visto fue muy negativo, pérdida de parte de su dignidad incluida. Y digo yo que se lo hubiera ahorrado si me hubiese consultado a mí simplemente aplicando un poco de sentido común. La gente guapa y fabulosa con una intensa vida social jamás pierde el tiempo que no tiene tratando de ligar a través de internet... Vuelve a la barra de tu bar favorito donde esa camarera tal vez esta noche te de una oportunidad.
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Berlín: Sinfonía de una gran ciudad.

Leía a Antonio Muñoz Molina en El País escribir sobre Berlín, y me gustó tanto el artículo que repodruzco una parte aquí. Si alguien quiere leer más... acá: Luces de Weimar.
"Sin que nos demos cuenta las ruinas de un mundo extinguido nos siguen alumbrando. Si admiramos un edificio, si nos conmueve una película, si nos desconcierta una forma moderna de audacia o nos seduce o nos repugna una idea política, es probable que siguiendo el hilo de su genealogía lleguemos a la Alemania de la República de Weimar. Para nosotros la metrópolis del siglo XX es Nueva York, pero pudo haberlo sido Berlín, o lo fue durante unos pocos años: la velocidad, las luces nocturnas, la exaltación y el pavor de las escalinatas invadidas por multitudes, la gran máquina de la imaginación desatada por el trabajo y el dinero. Francisco Ayala recordaba el asombro de llegar una noche de finales de los años veinte a la estación central de Berlín y ver a la salida cientos de mujeres muy pintadas ofreciéndose obscenamente a los que pasaban y descubrir ya más de cerca que todas eran hombres. El Museo Thyssen organiza en Madrid una exposición sobre la sombra en el arte y algunas de las sombras más sobrecogedoras que pueden verse en ella se proyectaron en los cuadros, en las pantallas de cine, en las calles de aquella Alemania. La sombra del doctor Mabuse y la del doctor Caligari anuncian la del asesino M buscando niñas por los callejones adoquinados de Düsseldorf, pero ninguna de ellas es tan maléfica como los millares de sombras que empezaron a desfilar a la luz de las antorchas la noche del 30 de enero de 1933, que fue la última de aquella pobre República asediada y convulsa..."
P.D. Esta noche y a falta de mejores planes creo que veré "El vampiro de Düsseldorf".
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