"Entre versos de Allen Ginsberg ensuciando nuestra almohada renunciamos a ser tristes prometiéndonos mañana."
Pablo Moro
Un país que se escribe con "x" pero se pronuncia con "j". Un funeral en Berlín. Fin de semana en fuga. Conversaciones intranscendentes. Charcos y un par de botas sucias. Fútbol en la televisión. Llamadas a larga distancia. La suerte jugando fuera de juego. Huellas difíciles de borrar. Un corazón de Frankenstein. Y la lluvia, fiel a su cita que se confunde con mis lágrimas.
si en mi cama no figura ni un buen beso de alquiler"
Ricardo Arjona
Hace tiempo que asumí que padezco algún tipo de trastorno socio-sentimental. Mi madre, con su particular filosofía y su habilidad para convertirme en culpable de todo, diría que simplemente tengo la tendencia de valorar a destiempo, es decir, que sólo cuando pierdo algo, o más bien a alguien, es cuando me doy cuenta de lo mucho que lo necesitaba (necesito).
Tal vez sea cierto. Probablemente comparta esa actitud con gran parte de la humanidad, lo que en absoluto me sirve de consuelo. Indicios de inmadurez, de egoísmo o de intolerancia pero lo cierto es que si no hace tanto me pasó con D. cuando le mandé a paseo y semanas después andaba echándole (y aún le echo) de menos, aunque de ser sincera probablemente eche más de menos a la persona que yo era junto a él que a su propia persona.
Ahora vuelve a ocurrirme de nuevo cuando ya no está y no tengo oportunidad de rechazar sus invitaciones al café que nunca tomo.
Desde aquí, aunque no lo llegue a leer nunca, agradecimientos varios y reiterados a la única persona que esta mañana a eso de las seis y media de la mañana se bajó de su coche y preguntó: "mozina, ¿necesitas ayuda?"... Vaya si la necesitaba, aunque una sea experta en quedarse sin gasolina en medio de la nada nunca antes me había sucedido estando a solas y siempre era el otro el encargado de salir del apuro. Sin batería en el móvil, sin encontrar los papeles para llamar a la grúa, con el coche en medio de un cruce que se negaba a ir ni hacia adelante ni hacia atrás y sin que ninguno de los escasos coches que a esas horas se aventuraban a pasar por la calzada se detuviera tan ocupados en pitidos e improperios varios como estaban. Ni que una se quedase bloqueando la calle motu propio. Tampoco apareció la Guardia Civil, que siempre parece llegar cuando no se la espera y nunca cuando se desea su presencia.
"Tendida con los muslos como alas abiertas dispuestas al vuelo me incitas me invitas a viajar por lacteas vias y negros agujeros levemente desvelados por tu mano que juega con pudores y sudores enjugando entre pétalos de carne el estigma de tu flor mas desnuda mojandolo todo mojandolo todo volando por universos de licor.
Humedas llamas los labios que con tus dedos delicadamente delatas, dilatas para mi mostrandome obscena la cueva del milagro por donde emana el liquido rayo de la vida incandescente fuente, lechosa lava salpicaduras de agua profunda que inunda mojandolo todo mojandolo todo volando por universos de licor.
mojandolo todo
Mi boca besando tus labios incendiados se dispone a beber en tu caliz de polen y licor y, entre zumos y zumbidos de olas y alas, libidinosamente libar el néctar de la flor de tus mareas... lamiendo la miel salada que te fluye y quema mi lengua que vibra, lasciva, entre savia y saliva mojandolo todo, mojandolo todo, volando por universos de licor.
Mis alas de cera batiendo, combatiendo tu fuego en oleadas de ardientes espumas y plumas e Icaro volando tan alto, tan alto que a punto de entrar en el jardin del Edén fundido su vuelo por tu derramado sol cae como el angel exterminado al mar de los naufragios mojandolo todo, mojandolo todo, volando por universos de licor... "
Por seguir con el hilo anterior, esos gustos que se encierran entre cuatro paredes o en la soledad del coche en la autopista. Los discos que nunca están a la vista y que se escuchan a solas, en la oscuridad, probablemente con algún martini de más y que se finge desconocer cuando alguien menta a Tom Petty y una nombra a los Heartbreakers.
A mí siempre me ha gustado el barbas de Luis Eduardo Aute y no es que sea especialmente aficionada al rollo "cansautor", de hecho no suelen gustarme las canciones reivindicativas, pero este tipo, en ocasiones, tiene (o tenía) una sensibilidad exquisita.
Suena ahora de fondo "Sin tu latido"... y yo sólo tengo ganas de llorar...
Hoy está resultando ser el día de las pasiones inconfesables. Bueno, quizá no tanto, dejémoslo en vicios, también inconfesables, o simplemente en gustos que una tiende a camuflar.
Ricardo Arjona es uno de ellos. Ése al que nadie parece conocer. Ya lo he reivindicado en alguna ocasión aquí. Un tipo que ha ganado no sé cuántos Grammys (latinos, cierto) y tiene tropecientos discos y es una auténtica estrella en gran parte de Latinoamérica siendo un completo desconocido en España por fin viene a nuestro país a hacer un par de conciertos (creo que en concreto serán cuatro) y el domingo 26 de abril tocará en Madrid y una ya ha sacado un par de entradas con excesivo optimismo porque yo tengo claro que no me lo pierdo pero tengo serias dudas de que sea capaz de llegar a convencer a alguien para que me acompañe. -"¿Y ése quién ye?"... La respuesta un tanto simplista de "el Sabina latinoamericano" no parece tener demasiado éxito ni siquiera entre los fans del Flaco de Úbeda (que haberlos, haylos).
No es que pretenda ganar adeptos para la causa, mi afán de proselitismo es absolutamente inexistente, pero no puedo evitar colgar algunas de las canciones por las que no me perderé ese concierto (sola o acompañada) por nada del mundo.
P.D. Ayer fue el día de la euforia pre- y post- venta de entradas para el concierto de Bilbao. Parece ser que no hubo problemas, ni atascos, ni sistemas colgados ni saturados. Cruzo los dedos, espero que para Valladolid y Santiago todo vaya igual de bien. Me pregunto a qué o a cuáles irá él (no hay otro él en mi vida en estos momentos). Estaría bien hacerse coincidir.
Cualquiera que me conozca un poco y tenga dos dedos de frente leyendo este blog rápidamente sabrá reconocerme e identificarme. No me importa, el anonimato tiene poco valor ya para mí a estas alturas aunque en su momento si pretendiera defenderlo pese a todo y a todos. En cambio ahora hasta desearía que determinadas personas, tal vez al menos dos, entraran aquí y leyeran lo que nunca he tenido valor para decirles frente a frente. Una de ellas no conoce la existencia de este blog, la otra prometió no volver a leerlo si yo se lo pedía cuando en un momento de debilidad le confesé que escribía aquí. No se lo pedí, no hizo falta. No tengo constancia de que haya sido fiel a su promesa pero no dudo que así haya sido, es de esas extrañas personas que tienen a gala la honestidad como virtud y que aún se cree que un caballero ha de cumplir sus promesas le pese a quién le pese, y él desde luego se considera un caballero (es posible que le fuera mejor si dejara de serlo al menos a pequeños ratos, pero ésa es otra historia).
De este modo, hace tiempo ya, puede que un año, cierto amigo llegó hasta aquí a través de ese Google que todo lo puede y de extrañas búsquedas y casualidades varias. De inmediato me reconoció, me quiere a pesar de conocerme, y pese a que en principio negué la mayor al final era tan evidente que sí, que era yo, que no tuve más remedio que admitir lo que él ya sabía. También prometió no volver a pasarse por aquí si a mí me molestaba, aseguró hacerlo, tampoco tengo constancia de que así haya sido, aunque es probable, por aburrimiento seguramente. Lo cierto es que hace poco me contaba que "gracias a mí" le había entrado en aquel momento el gusanillo de escribir y publicar su propio blog, blog que por cierto no llegó a cumplir, como tantos, su primer año de vida y del que yo hasta ahora y una vez desaparecido no tuve noticia.
-"Simplemente me aburrí y fue muy poco efectivo". El pobre ingenuo tenía un único objetivo, ligar. Cansado, según sus palabras, del esnobismo y superficialidad en sus compañeras habituales e intermitentes pretendía deslumbrar con su verbo y su no presencia a princesitas teñidas de rosa que al menos supieran leer e hilvanar dos ideas o frases seguidas. Su gusto con las mujeres ciertamente siempre ha sido pésimo, algo que tenemos en común (en mi caso con los hombres, obvio) y pensaba que "blogueando" descubriría en algún universo paralelo y a ser posible viviendo en Gijón a una mujer guapa, independiente, guapa, con sentido del humor, guapa, resolutiva, guapa, fabulosa y obviamente, guapa.
No sé a quién llegó a encontrar en el camino ni cuántas citas a ciegas llegó a tener, pero el balance final por lo visto fue muy negativo, pérdida de parte de su dignidad incluida. Y digo yo que se lo hubiera ahorrado si me hubiese consultado a mí simplemente aplicando un poco de sentido común. La gente guapa y fabulosa con una intensa vida social jamás pierde el tiempo que no tiene tratando de ligar a través de internet... Vuelve a la barra de tu bar favorito donde esa camarera tal vez esta noche te de una oportunidad.
Leía a Antonio Muñoz Molina en El País escribir sobre Berlín, y me gustó tanto el artículo que repodruzco una parte aquí. Si alguien quiere leer más... acá: Luces de Weimar.
"Sin que nos demos cuenta las ruinas de un mundo extinguido nos siguen alumbrando. Si admiramos un edificio, si nos conmueve una película, si nos desconcierta una forma moderna de audacia o nos seduce o nos repugna una idea política, es probable que siguiendo el hilo de su genealogía lleguemos a la Alemania de la República de Weimar. Para nosotros la metrópolis del siglo XX es Nueva York, pero pudo haberlo sido Berlín, o lo fue durante unos pocos años: la velocidad, las luces nocturnas, la exaltación y el pavor de las escalinatas invadidas por multitudes, la gran máquina de la imaginación desatada por el trabajo y el dinero. Francisco Ayala recordaba el asombro de llegar una noche de finales de los años veinte a la estación central de Berlín y ver a la salida cientos de mujeres muy pintadas ofreciéndose obscenamente a los que pasaban y descubrir ya más de cerca que todas eran hombres. El Museo Thyssen organiza en Madrid una exposición sobre la sombra en el arte y algunas de las sombras más sobrecogedoras que pueden verse en ella se proyectaron en los cuadros, en las pantallas de cine, en las calles de aquella Alemania. La sombra del doctor Mabuse y la del doctor Caligari anuncian la del asesino M buscando niñas por los callejones adoquinados de Düsseldorf, pero ninguna de ellas es tan maléfica como los millares de sombras que empezaron a desfilar a la luz de las antorchas la noche del 30 de enero de 1933, que fue la última de aquella pobre República asediada y convulsa..."
P.D. Esta noche y a falta de mejores planes creo que veré "El vampiro de Düsseldorf".
Rows and floes of angel hair And ice cream castles in the air And feather canyons evrywhere Ive looked at clouds that way
But now they only block the sun They rain and snow on evryone So many things I would have done But clouds got in my way Ive looked at clouds from both sides now From up and down, and still somehow Its cloud illusions I recall I really dont know clouds at all
Moons and junes and ferris wheels The dizzy dancing way you feel As evry fairy tale comes real Ive looked at love that way
But now its just another show You leave em laughing when you go And if you care, dont let them know Dont give yourself away
Ive looked at love from both sides now From give and take, and still somehow Its loves illusions I recall I really dont know love at all
Tears and fears and feeling proud To say I love you right out loud Dreams and schemes and circus crowds Ive looked at life that way
But now old friends are acting strange They shake their heads, they say Ive changed Well somethings lost, but somethings gained In living evry day
Ive looked at life from both sides now From win and lose and still somehow Its lifes illusions I recall I really dont know life at all Ive looked at life from both sides now From up and down, and still somehow Its lifes illusions I recall I really dont know life at all.
P.D. Nada más que añadir por hoy. Feliz fin de semana.
Alguien me pregunta por ti y aunque nunca te has ido (ocupas uno de esos compartimentos estancos reservados para aquello que olvido olvidar) inevitablemente vuelves a estar presente con tu andar cansado y esa risa nerviosa que nunca me ha gustado, que de ninguna manera forma parte de tu encanto.
Vuelves a estar aquí, como si en algún momento no lo hubieras estado durante cuatro años, aunque en breves períodos de tiempo, incluso durante meses, alguien ursurpara el lugar que te correspondía por derecho. Como si desde ya hace más de una semana un post-it amarillo con dos números de teléfono y una calle de la ciudad de Oviedo no dejara de recordármelo.
Seis menos cuarto de la mañana, suena el despertador y como sonámbula me recibe la ducha y la preparación de un desayuno para una. Pulcramente colgado desde la noche anterior el meditado atuendo de martes porque aunque una sea del montón y no contenta con serlo también quiera parecerlo sin ponerse tacones en la percha me espera un vestido. Un imprevisto con el que no contaba, efecto colateral de la soledad, quién sube la cremallera por mi espalda. Malabarismo, contorsiones varias, serio riesgo de una contractura lumbar, pero consigo abrocharlo aunque sea la última vez por una larga, muy larga, me temo, temporada.
P.D. La de la foto, Marisa Tomei, la más guapa entre las guapas de la entrega de los Oscar.
Apandome´l mirar de los tos güeyos y, na cercia d´Agostu, los recuerdos del que fue un día monte, viesca y cielu onde dir cabalgar na clin del vientu. Apandome´l burbús de la to risa y na bluma d´abril tola mio ardicia al besar el llugar d´alborecida onde envede´l to cuerpu, la povisa
Coles piernes tremando, la voz fuxida, palpo adulces el tastu de la espina.
Alfredo González
Hay canciones que inexplicablemente se aferran a ti y te acompañan haciendo kilómetros a tu lado. Ésta es una de ellas.
Hoy tocaba entrada post-Oscar y crítica de los variados estilismos de las actrices en la alfombra roja. Pero me da mucha pereza, lo poco que he visto me ha aburrido soberanamente con tanto blanco y tanto look de princesita trasnochada, empezando por Pe (inmerecido Oscar en mi no humilde opinión por un anuncio promocional de Barcelona en el que sólo sale dando gritos y el bilingüismo no es ningún mérito). Y aunque la hijísima del hortera de Ray "don't break my heart" Cyrus iba de lo peor tuvo que llegar Beyoncé para exponer al máximo nivel lo que es el mal gusto. ¿Pero a esta mujer quién la viste? ¿Su peor enemigo?
P.D. Odio al insensato de Fito Páez, pero esta canción cantada por la gran Mercedes Sosa me parece sublime.
Y es que soy muy mía y a la vez muy del cosmos, muy de las tinajas y de los moldes de galleta, de las vainas y los pomos cromados, de la cola y el carril más lento, de embalsamadores y taxidermistas, del rincón del aburrido; soy muy de los desprendidos de la crítica, fiestas provocadas y tijeretazo en casa, del orden cosas y cosas por vicio. Soy muy de todo esto y de aún más cosas. Sólo espero que alguien me reclame... sería muy violento tener que hacerlo yo misma...
Deja tus paranoias o tus deseos, gritos al aire, diarios, confesiones, declaraciones de amor o de guerra, o simplemente tu firma, tu mensaje, tus besos, saludos o consejo, bromas o entusiasmo, reminiscencias o cañones recortados, y ya descubriremos si tenemos algo de lo que hablar...
Ser ese pincel aguado por la lluvia que esboza en cada bocanada una bahía, dos volcanes y diez maneras de decir lo que deseas. Una bandada de gaviotas. La ginebra. Las noches sin futuro. Una colección de lunas llenas. Las verbenas de barrio. Una tormenta sobre el azul inmenso del océano. Arrastrando la cobija. Tristezas a la carta por alegrías. Billie Holliday rasgando la noche. Una visita imprevista y deslenguada. Los calvos que se quitan el sombrero. Las noches "nuremberianas" al calor del Eulenspiegel repletas de ron, humo y conversaciones. Aquella voz, aquel acento."Mis" poetas: Á. González, Huidobro o Cernuda. La lluvia que parió charcos y barro. Viajar en tranvía. Volar cometas. Un par de botas sucias. El canto del urogallo. Alain Delon en "Rocco y sus hermanos". Caminar sobre hojas secas. Las tímidas que salen respondonas. Aviones que despegan. Las rosas amarillas, los lirios, las violetas. Las raras excepciones. ARJONA (con mayúsculas). Medianoche en una estación de tren. La honestidad brutal de Calamaro. Una tormenta sobre el azul inmenso del océano. Aquella buhardilla en la Peissenbergstr. Silvana Mangano en "Arroz amargo". Pisar charcos. El 14 (y la lluvia) de abril. Mi chupa de cuero. La Coca-Cola (nadie es perfecto). Besos con risas. Silvio y Ojalá como coartada. Lengua con besos. El castellano de Umbral. Esencia de playa y sal de un lugar donde habitaban las gaviotas. Pisar charcos. Un vestido y un amor. Salitre 48. EL hombre del piano. Luka, el niño del 2º piso. Compay y Celia, el son y la salsa de luto. La primera mirada por la ventana al despertarse. Las noches que sonríen en forma de luna. Estoy Bartok de todo. El olor a tiempo desgastado. Simon & Garfunkel. Waits & Cohen. Los trenes que viajan hacia el este. Rosas a Rosalía. En Lisboa, sobre lo mar. El cambio de estaciones. Dylan y su hijo Jakob. Un amanecer en la playa del Silencio. El piano ha estado bebiendo. Puentes que se cruzan en ambos sentidos. El Urriellu. Una Delirium Tremens. Las carreteras secundarias. Un otoño de párpados caídos. Los domingos al sol en el Englischer Garten. Camarón sin camisa. Frambuesas en la tarta. Las sesiones de madrugada. Las montañas mágicas de esta tierra que plantó mi corazón recibiendo el regalo de la lluvia. Chavela por Jose Alfredo. Los labios que aprovechan los rincones más olvidados, más olvidables. Veloso y su fina estampa. El miedo, el futuro incierto, el camino, la búsqueda. Je vous ai apporté des bonbons parce que les fleurs c'est périssable. Los que pudieron ser y no han querido... Dream, baby dream.