lunes, septiembre 06, 2010

Desvaríos




Me gustan los polvorones.

No viene a cuento de nada. Simplemente acabo de abrir la nevera para prepararme algo para cenar y está literalmente vacía, exceptuando 3 botellas de agua y una tarrina de queso fresco caducado. Me he acordado de los polvorones, de que me gustan.









P.D. Isabel Bigley

Extraños



Me acabo de enamorar por enésima vez en mi vida de una canción... Hay gente que dice preferir a su perro antes que a las personas. A veces creo que quiero más a ciertas canciones que a determinada gente...


Como soy muy celosa de mi intimidad... ja... espero entiendan no la comparta. Hoy tengo uno de esos días, yo, mí, me, contigo...



P.D. Hayley Mills

It's all over now



Soy consciente de que a veces, de cuando en cuando, demasiadas veces, parezco o soy antipática; y snob, pedante, petarda, fría, borde, egocéntrica y neurótica. Puede que no sólo lo parezca, sino que por momentos efectivamente lo sea. O puede que ésa, de forma más o menos inconsciente, sea la imagen que venda.

No sé si somos lo que somos o lo que los demás creen que somos. Y en cambio sí sé que una no se la puede pasar buscando la aprobación de los demás y que debería importarme menos que nada que todos ustedes piensen que la que aquí escribe es ciertamente antipática e histérica, porque seguro que más de uno lo piensa.

Pero a veces sí, a veces quiero caer bien, quiero gustar... No sé si lo consigo. Ni siquiera sé si me gusto a mí misma.



Wishful thinking




Hoy he vuelto a soñar, esta noche, la pasada... o mejor dicho, a recordar al despertarme lo soñado.

Ni siquiera era una situación real, veía un vídeo... todo es tan extraño






P.D. Angie Dickinson

Coffee to go



Hoy la gente no me parece tan fea, en realidad no sé lo que me parece... juzguen ustedes.

Por no sé qué razones hoy hay café para todos. Es decir, la máquina expendedora de vasitos de espantoso café lo da gratis.

Juro que gente que normalmente no bebe café se está paseando con su vaso en la mano, y conozco bien a esa gente, a las personas que no les gusta el café, yo soy una de ellas, somos una casta aparte, somos los (aún más) raros.

A lo mejor es consomé... no sé, no lo entiendo.

A lo mejor debería ponerme a la cola.



P.D. Kiss of death

domingo, septiembre 05, 2010

Llamadas perdidas

Esta mañana alguien me convence para ir de mercadillo. No suelen gustarme, no tengo nada en su contra; simplemente nunca encuentro nada que me guste, y si lo hago, siempre tiene un precio exagerado. Obvio, el regateo no es lo mío...

Hoy tenía uno de esos días, todo me parecía feo, incluidas las personas... Se empeñan en comprarse un bolso, y los bolsos son feos, y son de plástico y no tengo nada en contra de los bolsos de plástico, pero no me gustan.

No deberían haberme pedido mi opinión en un día así. Son feos, esa es mi opinión, y si no te gusta, no habérmela pedido. Y además eso es una burda copia del Gaucho de Dior, y ése del Amazona de Loewe y el de más allá del Alexa de Mulberry (los de Su-shi lo vendían a un precio asequible por cierto)... y sí, lo sé, soy una pedante superficial insoportable, ya me callo; y además me alejo que me suena el móvil, y se me cae al suelo. Sí, el mismo que según uno de mis sobrinos es el más chungo del mercado, con las teclas tan gastadas que ni sé que números marco y que siempre se queda sin batería en los momentos más insospechados y especialmente inoportunos. Creo que ha llegado el momento de jubilarlo. Ni siquiera recuerdo desde cuándo lo tengo y de dónde lo he sacado, que yo nunca me he comprado un móvil. Los heredo, me apropio de los que van desechando los demás para comprarse el último modelo engañabobos...

Y como yo soy muy así, acabo de comprarme, ahorita mismo, vía Internet, un teléfono nuevo, del que cinco minutos después ya ni recuerdo la marca y del que intuyo ni siquiera sabré manejar. ¿Alguna vez les he dicho que yo soy de las que envía los SMS sin omitir puntos, tildes y comas? Juro que lo he intentado...

No sé... hoy es un día de incertidumbres, ahora me entra la duda. ¿Seré capaz de tener el mismo tono que ahora gasto? Gran duda existencial la mía, cierto... Incluso en su momento me molesté en asignar melodías diferentes para cada persona. Sí, qué pasa, tengo pocos contactos, al menos pocos que me llamen habitualmente... Me da pena deshacerme de mis músicas personalizadas, algunas sin estrenar, todo hay que decirlo...

Tendré que hacerle un buen funeral... ha vivido mucho a mi lado. Demasiados desvelos y muchas ilusiones. Velando estas últimas noches de mi cobardía...

P.D. Deborah Kerr

Pensar en un título me resulta agotador en estos momentos

Acabo de llegar a casa tras un fin de semana de celebraciones y playa, no recordaba lo mucho que me gustaba, la playa, esa playa en concreto; aunque con la compañía equivocada.

Me deshago de los bártulos... escucho a los Jayhawks. No sé, me siento extraña...




P.D. Myrna Loy

viernes, septiembre 03, 2010

¿Un recuerdo es algo que conservamos o algo que hemos perdido?



En mis escasos 50 metros de casi-hogar tengo dos ambientes perfectamente bien diferenciados. Por un lado está la parte hogar de indigentes, con todos los respetos para los hogares de indigentes, teñido de cierta pequeña dosis de síndrome Diógenes; la otra se corresponde con la de un hotel de carretera de medio pelo. En la primera parte impera el desorden, los vestigios de un mal entendido bricolaje, los planos a medio desbozar y el catálodo de Ikea 2010 tan sobado y usado que apunta directo al reciclaje. En la segunda, parece que no vive nadie o si lo hace, que está tan sólo de paso. No hay indicios personales de la que allí pernocta, ni una mísera fotografía, cuadros, postales o un cepillo de dientes sinónimo de vida e higiene; ni siquiera toallas sucias o ropa tendida. Apenas libros, y los pocos, están acumulados en una torre que desafía la gravedad sobre una silla a la izquierda de la cama a modo de mesilla. Yo duermo al derecho, por tanto no hay peligro de que un día se desmorone y caiga sobre la cabeza de alguien, nadie ocupa el lado izquierdo de mi cama. Un día de estos tendré que comprarme unas cuantas estanterías, en Ikea, of course, y comenzar la mudanza de objetos personales, de libros, de discos. Siempre soñé con poseer un día una biblioteca, de ésas con paneles de madera de suelo a techo, con chimenea y una ventana por la que entrara el perfume de los rododendros, ya saben, anoche soñé que volvía a Manderley. Bueno, siempre soñé con tener una mansión en Sussex, sobre un acantilado en Cornwall o en los páramos de Yorkshire. Sí, eso también, un inmenso vestidor, como esas famosasnuevasricasvenidasamás que posan para el Trola en sus primeras páginas, mostrando sus casas de presunto ensueño. Ya ven, aunque intento mantener a raya mi lado más banal, no siempre lo consigo.

Tampoco tengo discos, no tendría donde colocarlos, toda la música que escucho (y por eso siempre acabo escuchando la misma) me cabe en el ordenador. También pendientes de traslado... Nunca he sido una gran coleccionista de nada, excepto de sinsabores y nunca he tenido todo el dinero que me hubiera deseado para comprarme todos los discos y todos los libros que me hubiera gustado. Aunque para eso están, al menos de momento, las descargas en la red y las bibliotecas públicas, sin ambas cosas mi vida sería mucho más triste de lo que es. En casa de mis padres tengo montones de cd's y algún que otro vinilo. Las cintas de cassette quedaron muy atrás, aunque llegué a acumular cientos, las mayoría grabaciones de grabaciones, para que ahora nos vengan con historias de piratería. Y es que soy tan insultantemente joven que cuando por fin dispuse de dinero más o menos propio para gastarlo en lo que me viniera en gana, a saber, libros y discos, lo que se estilaba eran los compacts. Aunque a veces añore aquellas noches de mis trece o catorce años metida en la cama con el walkman a todo volumen y aquella cinta de 90 minutos donde mi proveedor oficial de música me había grabado "The river", un disco por cada cara. ¿Y a qué no conocen a nadie que tenga en vinilo toda la discografía de "Los Secretos" (Enrique Urquijo presente) y hasta el "Rock in Ríos", pues esa soy yo, para que luego me pregunten por qué soy tan triste. Me hubiese gustado comprarme más vinilos en aquel entonces, pero el reproductor de discos me estaba vetado. Es lo que tiene tener hermanas mayores, no me permitían tocar su vinilo de Leonard Cohen (juraría que si le preguntara a día de hoy a mi hermana, ni sabría decir quién es Leonard Cohen, pero aquel entonces aquel disco era suyo y yo sólo un estorbo). Cuando por fin yo fui "mayor" alguien había decidido que ese aparato ya no valía para nada y había comprado un moderno stereonosequé que sólo reproducía discos compactos. Juré entre lágrimas que algún día tendría mi propio tocadiscos y que empapelaría mis paredes con portadas de discos de Bruce Springsteen (básicamente con la del "Born in the USA"). Sé que nunca haré lo segundo, y como lo primero lo sigo teniendo pendiente, ayer en casa de mis padres rebusqué entre los trastos y encontré la caja donde acumulando polvo fueron a parar todos los discos de vinilo que nadie reclamó. Y allí estaban, el de Leonard Cohen, los de Los Secretos, el de Miguel Ríos y hasta Los Stukas y Victor Manuel. Pero por encima de todos destacaban dos, que mi madre me regaló en el principio de los tiempos, juraría que tampoco ella lo recuerda ahora. Me había enfadado con ella, habíamos discutido por algo que no recuerdo y ella a modo de pipa de la paz se fue a la única tienda de discos que había entonces (la única que sigue habiendo) e imagino que entre discos de Modern Talking, Hombres G y Modestia aparte, supo que Aute y Dylan serían una buena ofrenda. No miento si aseguro que fue el regalo que más ilusión me ha hecho en mi vida, supongo que por inesperado, por las molestias que se tomó, por demostrar que me tenía en cuenta, que me conocía, que me aceptaba.





P.D. Esta canción lleva días persiguiéndome. A veces en las cosas más simples... y no, el título no tiene nada que ver. O sí... Y el de la foto no necesita presentación.

jueves, septiembre 02, 2010

Iñigo Coppel



Me acabo de enamorar de esta canción...



Cuenta atrás (para llegar al inicio, no al final)


Siempre he querido poner esta canción. Y no es que me guste, es que me trae recuerdos de otra vida.

Y la de la foto, que tampoco tiene nada que ver, me apetecía igualmente ponerla. Es Jennifer Anniston homenajeando a la gran Barbara Streisand... Sí, siempre me ha parecido una auténtica petarda con el ego más grande que MI Andrés y Sánchez-Dragó juntos, pero la adoro igualmente. Yo soy muy del rollo Streisand, ya saben, la belleza está en el interior y todo eso.



Fecha marcada de verde en el calendario.



P.S. Zara inugura hoy su tienda online... ¿Por qué me hacen esto?, qué fatal es esto de ser pobre...

miércoles, septiembre 01, 2010

It isn't the final countdown




No estoy acostumbrada que me pasen cosas (tan) buenas. Tengo miedo a que se acabe... supongo.



Comienza la cuenta atrás.





P.D. Jan Sterling

Y como dice Delmore Schwartz en una canción de Lou Reed, en nuestros sueños comienzan nuestras responsabilidades(*)




"It ought to be easy ought to be simple enough.
Man meets woman and they fall in love.
But the house is haunted and the ride gets rough.
And you've got to learn to live with what you can't rise above
if you want to ride on down in through this tunnel of love."



Tengo miedo, supongo... y no me gusta. El miedo me paraliza, saca lo peor de mí; ahoga mis sonrisas, me convierte en una mujer parca en palabras que escatima los afectos, que se disfraza de alguien mucho peor, si cabe.

No sé cómo esquivarlo... me gustaría.



(*)Se lo he robado a Benjamín Prado.

martes, agosto 31, 2010

Corazón de mudanza



Cuando el optimismo me envuelve camino a un par de centímetros del suelo y me mantengo tan alejada de la realidad que hasta se me olvida que hoy sale el nuevo catálogo de Ikea, y para una, que vive en una perenne mudanza, eso es mucho olvido.

De hecho acabo de enterarme que se ha casado Julio Iglesias con la tal Miranda ésa que parece haber hecho un pacto con el diablo. Es una familia muy rara, todos tan de blanco, como en una secta de Hare Krihsna desteñíos.

Y entonces me acuerdo del bueno de Neil Diamond, que siempre ha estado ahí para recordarme... sí, good times never seemed so good.

Nunca podrás alejarte de lo que ya no está a tu lado



"I'm not here to forget you
I'm here to recall
The things we used to say and do
I don't want to get over you
I don't want to get over you

I haunt the same places
We used to go
Alone at a table for two
I don't want to get over you
I don't want to get over you

Outta give me the wurlitzer prize
For all the silver I let slide down the slot
Playing those songs so blue
Help me remember you
I don't want to get over you

A fresh roll of quarters
Same old song
Missing you through and through
I don't want to get over you
I don't want to get over you

Outta give me the wurlitzer prize
For all the silver I let slide down the slot
Playing those songs so blue
Help me remember you
I don't want to get over you
I don't want to get over you
I don't want to get over you."

Placeres culpables (y fin)


[Segundas partes nunca fueron buenas]



Segundo placer culpable, “True blood”…


No les cuento nada nuevo si les digo que los vampiros están de moda. Aunque para mí nunca hayan dejado de estarlo.

Supongo que gran parte de culpa la ha tenido la innombrable saga, aunque años atrás Anne Rice y su Lestat ya tuvieron su momento de gloria y hasta Wesley Snipes se colgó unos colmillos, mientras Kate Beckinsale se paseaba ceñida de cuero negro, afortunadamente tenemos a Coppola, que llegó a poner orden.. Confesaré que sigo sin entender demasiado bien el éxito de “Crepúsculo”. Me parece lógico en el caso de las adolescentes, si resumimos la historia en chicos guapos (sin camiseta) más un amor imposible. Yo debía ser una adolescente muy rara, porque a mí la imposible historia de amor entre los mismísimos Romeo y Julieta (de los que Edward y Bella beben sin piedad) siempre me pareció una ñoñería. Siempre pensé que Romeo era un bobo suicidándose por Julieta pensando que ésta estaba muerta, si es que… y en aquel entonces para mí los únicos hombres sin camiseta que contaban eran Marlon Brando y William Holden, pero eso ya lo conté hace mucho tiempo

Pero no, no entiendo que gente adulta, supuestamente madura y razonable se enganche a sus libros y menos a las películas basadas en ellos. Y lo dice alguien que se ha leído el “Dracula” de Stoker no menos de cinco veces y uno de cuyos viajes soñados es seguir la ruta que nos cuenta Jonathan Harker en su diario. Lo cual no haya sido óbice para tragarse todas las películas de la Hammer varias veces; con Cristopher Lee haciendo de conde Dracula, con esas vampiresas de imposible pelo cardado en negligé y sus argumentos imposibles. Que ha visto “Van Helsing” unas tres veces (aunque aquí los motivos sean otros) y hasta “La noche de Walpurgis” del tristemente fallecido Paul “Jacinto Molina” Naschy, y alguna que otra portentosa obra de ese genio injustamente olvidado e infravalorado llamado Jess Franco (que fuera tío del joven Marías también cuenta). Vamos que una se mete en vena todo lo que tenga que ver con el vampirismo, bien o mal entendido, pero no puedo con esos vampiros de medio pelo que brillan con el sol y se hacen vegetarianos, si hasta “The gates” o“Buffy” molan más. Además, ya tenemos “True blood” con Anna Paquin haciendo de Anna Paquin. Y es que “True blood” es tan absurda, tan inconstante con esa mezcla imposible de géneros: surrealista, policíaco, improbable género negro, soft porn, diarios vampíricos, gore, drama social, tan llena de paletos sin complejos del profundo Sur de los States, tan delirante y grotesca que es imposible que te deje indiferente.


Tercer placer culpable, "Nip/Tuck"

Si en algún momento piensan en pasarse por el quirófano a hacerse unos arreglitos mejor no se paseen por la consulta de los doctores McNamara y Troy. Se les quitarán las ganas de colocarse en la mesa de operaciones, y si son gays o mujeres heterosexuales (o ni siquiera) las cambiarán por los brazos del doctor Troy. Es otra serie relativamente absurda, adorablemente absurda a medida que avanza, con unos cambios de guión y argumentos que resultarían improbables e imposibles en cualquier otro lugar.


Cuarto placer culpable, "Hung"

Supongo que me gustan los perdedores. Es así de simple. Y no, no se dejen engañar por el argumento a simple vista, no es la historia de un profesor de historia que no tiene donde caerse muerto y decide convertirse en “Consultor de felicidad”, es decir, en prostituto, para explotar la única herramienta a su alcance, para ejercer la única profesión para la que está capacitado. No, en realidad es la historia de dos mujeres, Tara y Lenora. Las auténticas protagonistas son ellas, sus proxenetas, las dos caras de una misma moneda.


Quinto placer culpable, "Ugly Betty"

No, no nos confundamos, no es Betty la fea que de pronto se convierte en cisne y acaba casándose con el príncipe azul que hasta ese momento la ignoraba pero de pronto descubre que está enamorado de ella (y de sus implantes y su botox y su cirugía). Es mucho más que eso, en parte porque esa escena ni existe, Betty nunca se vuelve guapa. Betty nunca babea por un jefe displicente y guapo. Betty sólo es una chica de Queens con una familia rara, que trabaja de secretaria en una revista de moda cuando ella no entiende nade moda pero sí de sentido común y que tiene la mala suerte de toparse con una de las mejores malas malísimas de la televisión, Wilhemina Slater (qué menos con ese nombre), una Vanessa Williams en estado de gracia y que parece acaba de mudarse a Wisteria Lane.


Placer culpable que se quedó en decepción culpable… "Californication"

Con lo bien que empezaba (la escena de la monja y la felación, aunque no digas que fue un sueño) y lo mal que ha acabado.


"Roma" vs. "Spartacus"

"Spartacus" no es "Roma". Nada más que añadir.


"The Tudors" no es "John Adams"


"Breaking Bad", "Rubicon", "Haven" y "Gravity" las tengo pendientes…


Nadie debe pasar a la otra vida sin haber visto "Mad men", "The Soprano", "The Wire", "Dexter", "The Shield", "The West Wing", "Doctor en Alaska", "Six feet under", "In treatment", "Holocausto", "Deadwood" y "The Gilmore girls".


"Everwood" sí es una serie para adolescentes. "Desperates housewives" no es una serie para mujeres. "Brothers and sisters" no es una serie para toda la familia.


No puedo evitar preguntarme dónde está Carrie cuando veo “United states of Tara”.


No puedo evitarme preguntarme dónde está Carrie cuando veo "The good wife".


"Harper’s Island" es una tomadura de pelo tan grande como "Lost".


En España, a veces, raramente, han sabido hacer ficción, o a mí me lo pareció: "Mujeres", "Raquel busca su sitio", "Cuestión de sexo", "Desaparecida", "Guante blanco", "El grupo" y "Brigada central" (sí, el inspector Flores, qué pasa).


Seires que juro que existen, que yo he visto, que mataría por volver a ver: "Playas de China", "Felicity", "Hermanas", "Vientos de agua" y "Treintaytantos".



P.D. Anne Francis

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