No te creas nada excepto lo que con tus propios ojos veas. Toda historia tiene dos finales, y el tuyo no es uno de ellos. Dos caras de una misma moneda. Yo siempre elijo la cruz. Yo siempre pierdo... tal vez sea el momento de dar la cara.
"Hoy te has ido de fiesta con amigas, y sin que tú lo sepas me regalas un tiempo de estar solo que ya empieza a ser raro en mi vida, un tiempo útil para intentar pensar en ti como si fueras lo que siempre debiste seguir siendo cuando pensaba en ti: aquella persona, en todo semejante a cualquier otra, que una noche lejana tuvo el gesto generoso y extraño de entregarme su amor. Pero el amor nos cambia, nos convierte en espías ridículos del otro, en implacables jueces que condenan sin pruebas y comparten sus estúpidas penas con el reo. El amor nos confunde y trata ahora de que vea en tu fiesta una traición.
Por huir de esa trampa me amenazo con los nombres que cuadran al que en ella se enreda: egoísta, ridículo, inseguro, celoso... y como un ejercicio de humildad pienso en ti divirtiéndote sola: te imagino bailando y mirando a otros hombres; al calor del alcohol confiesas a una amiga algunas cosas que te irritan de mí sin que yo lo sospeche, y por unos instantes saboreas una vida distinta que esta noche te tienta porque eres humana, aunque no me haga gracia.
Ahora caigo en la cuenta de que dudas como yo dudo a veces, y que también te aburres, y que incluso algún día habrás soñado follar como una loca con el tipo que anuncia la colonia de moda. Para calmarme un poco tras la última idea, yo me digo que el amor es un juego donde cuentan mucho más los faroles que las cartas, y procuro ponerme razonable, pensar que es más hermoso que me quieras porque existen las fiestas, y las dudas, y los cuerpos de anuncio de colonia.
Lo que quiero que sepas es que entiendo mejor de lo que piensas ciertas cosas, que soy tu semejante, que he pensado besarte cuando llegues a casa; y que es el amor -ese tipo grotesco y marrullero- el que va a hacerte daño con palabras absurdas de reproche cuando vuelvas, porque ya estás tardando, mala puta".
"Échale a él la culpa" de Vicente Gallego
Bienvenidos al wild west... esto no ha hecho más que comenzar, desenfunden sus pistolas.
P.D. Marlene Dietrich y James Stewart en “Destry rides again” (Mujer o demonio).
Hoy no puedo librarme de la sensación de que todo el mundo me mira. Acabo de regresar de la sacrosanta media hora del café funcionarial y no ha habido mujer con la que me cruzara que no me mirara de arriba a abajo y abajo a arriba. Bueno, al menos yo no me he escapado de la sensación de que lo hicieran, aunque probablemente mi paranoia no tenga límites.
En la oficina ha ocurrido algo parecido por parte del sector femenino. Cuchicheos, miradas… ¿tengo una mancha en la camiseta?, ¿he engordado?, ¿están atroces esta mañana mis rizos?, ¿se me ha corrido el rímmel?... Ye he perdido la cuenta del número de veces que me he levantado, me he acercado al baño y me he enfrentado al espejo en busca de deterioros y deficiencias; fuera de los habituales, se entiende... Pero no, la respuesta es más simple y no tarda en llegar; hágase la luz...
¡Esos zapatos son hipermegafashionchicdivinosdelamuerte...! dice finalmente M... Lo sé, son deliciosamente llamativos y terriblemente incómodos (ambos conceptos suelen ir a la par)... ¿Dónde los has comprado?... No puedo evitar emocionarme entera y decir que son vintage (que siempre queda mejor que decir que son viejunos, tienen casi diez años y ni recuerdas dónde los has comprado). Lo sé, soy una simple snob superficial, pero me moría de ganas de poseer y sobre todo de proclamar que lo poseo, algo vintage. Mi día hoy ya está completo aunque tenga que caminar descalza cuando salga del trabajo (no lo descarto).
P.D. Laraine Day en "Those Endearing Young Charms".
¿Saben lo mejor que me pasó ayer ahí sentadita con una chela bien fría? Que por primera vez en mucho tiempo me gusté a mí misma. Y eso, queridos míos, no tiene precio… al menos en mi perro mundo.
P.D. 1 * Grupo en Facebook
P. D. 2 Eleanor Powell en "Broadway melody of 1940".
¿De qué hablas con alguien al que no has visto en tu vida? Del que no sabes absolutamente nada… Dándome cuenta de que E. va en serio y ya está marcando su número para facilitarle el mío, le pido información y le acoso a preguntas... que apenas tienen respuesta.
Debe tener treintaytantos, no sé, nunca le he preguntado la edad… sólo me da buena cuenta de datos laborales que no me interesan nada. ¿Pero cómo es? ¿Es más alto que yo? ¿Es guapo y aparente? Pero no sabe, no contesta, los hombres (y menos él) no perciben esas cosas. Es un buen tío… honesto y todo eso, de lo contrario no haría de celestino… y no lo dudo, sé que me quiere bien.
¿Y cómo lo hacemos?... Quedamos los tres y me lo presentas. Pero a él le parece que esa idea carece de gracia, y no, mejor os ponéis de acuerdo vosotros (si es que llegamos a un acuerdo).
Sé que es una pésima idea, aunque yo haya hecho de la máxima de que un clavo saca a otro clavo, mi lema vital. Pero no sé si estoy preparada para que el tipo por el que he estado suspirando trece veces por minuto acabe por organizarme una cita con otro (qué caminos tan retorcidos puede llegar a recorrer la conciencia en ocasiones). Y luego está la segunda parte, qué le ha contado de mí… porque a saber, conociendo a este romano… pues, qué le voy a decir, lo normal, que eres una gran amiga, una chica muy especial y especialmente, muy buen persona… Joer, lo sabía, “buena persona”, todos sabemos lo que se transmite cuando dices de alguien que es “buena persona”, como cuando te dicen que eres “mona” o “graciosa”. Así que soy especial y buena persona… en fin, sean sinceros, si les dicen que alguien es así, qué es en lo primero que piensan, porque yo lo tengo claro… Y además yo siempre quise ser mala; que ya se sabe, van a todas partes...
Y a todo esto, ¿qué me pongo? ¿Va a llover esta tarde?...
P.D. Joan Crawford, John Garfield y Oscar Levant en "Humoresque" (De amor también se muere).
Me repito con Gastelo, lo sé. Avisados quedan, este disco describe en todas y cada de sus canciones mis actuales y no tan cambiantes estados de ánimo.
Me acaban de organizar una cita a ciegas... Ten amigos para esto. Le he dado tu teléfono y le he dicho que esperas que te llame o en su defecto un SMS, me dice tan alegremente.
Cuando me habló de un compañero de trabajo en estado de libertad y demás, yo me lo tomé a broma y le seguí el juego, y ahora aquí me veo sin apartar la vista del teléfono y sin tan siquiera saber cómo se llama. Parece ser que es tímido... yo más.
"Será mi corazón, será este viejo hotel. Que no llamo ni para intentarlo otra vez.
Seré yo, será él. Nos aplastó el miedo a perder.
Será que se ha juntado todo, que lo quiero a mi modo, que empiezo a deber, no lo sé. Será, que el invierno es muy largo, que no hago pie en el barro, que estoy sola otra vez.
Será el alcohol, que no duermo bien. De noche los fantasmas me vienen a ver. Será que yo todo me lo jugué. No sé de donde tirar. No sé en lo que creer.
Será, que siempre apunto alto, que ser fiel está en saldo que me sobreestimé, no lo sé.
Será, serán los treinta y tantos, que me arden los labios, por besarte otra vez. Otra vez.
Será. Que se ha juntado todo, que lo quiero a mi modo, que empiezo a deber, no lo sé. No lo se...
"Será" de Gastelo
No querías molestar, tan sólo saber cómo estaba…
Podría haberte dicho, por ejemplo, que aún te quiero; que estos meses han sido un mero trámite y no te he olvidado; que sigo enamorada aunque siempre hayas puesto en tela de juicio mis sentimientos, tan sólo un capricho que olvidarás más temprano que tarde, sostenías entonces; en aquel mes de agosto que ahora se me antoja tan lejano.
Y es cierto… te quiero; aunque no te quiera. Y siempre te he recordado aunque por momentos te olvidara; nunca dejé de quererte, ni de pensarte; siempre buscando y añorándote aunque nunca te fueras porque nunca te tuve. Y es que así es más fácil, porque si me obligo a creer que siento algo, lo que sea; estaré un poco más viva.
Y ahora vuelves a estar de paso... aunque tú no lo sepas, y me preguntas si te invito a un café aunque sabes que yo no sé hacer café. Y no te importa sentarte a mi lado en la incomodidad del tresillo de mimbre, traer una cafetera, el azúcar, el café, las instrucciones... He venido a escucharte, dices, y te colocas frente a mí; pero yo no tengo ganas de hablar(te) pese a que acabo haciéndolo... de mi atrofia emocional y vital (que tú siempre sostienes compartir, dices que seguimos siendo almas gemelas), de mis deudas e incacapacidad para el ahorro (me ofreces tu ayuda), de mí, de ti y de ellas y otra vez de mí.
Dime qué quieres hacer... Echar un polvo... Aunque no sea cierto y ambos lo sepamos. Pero es lo que pone el guión y a eso has venido, aunque tú tampoco lo sepas. Porque ésas son las cosas que yo digo, aunque no las sienta; lo que me hace ser tan como soy, aunque lo que quiera sea un beso del Hollywood dorado.
Ponte una falda y vámonos al cine...
P.D. Ginger Rogers y Fred Astaire en "Swing time".
Había olvidado lo que era levantarme a las cinco y media de la mañana y conducir entre la niebla (la autovía parecía sumergida en los páramos de Yorkshire). Llegar la primera y entrar precedida por los buenos días del de seguridad de turno. Encender las luces, siempre me equivoco y disfrutar de no más de media hora, desgraciadamente, de absoluta soledad y silencio. Odio mi trabajo con toda la capacidad que tengo yo para odiar (ciertamente bastante limitada). Momentos así son los únicos que merecen la pena.
Y ahora que estamos solos, hablemos, aunque ya no tengamos nada que decirnos.
"[...]Si acaso pusieras tu mano entre mis muslos, sabrías que estás vivo. Saborearías mi sal. Haríamos un pozo en el tiempo, y dejaríamos que el sol nos madurara. "
"Aquí en mi cuerpo" de Renata Durán
Ya lo decía Karen "Will & Grace" Walker... cariño, todas somos lesbianas cuando no hay un hombre cerca.
Mi corazón se ha vuelto punk de tantos golpes que le dan. Punk.
Punk de Gastelo
Siempre hay una primera vez para (casi) todo, incluso para saltar sobre los charcos sin mojarse los pies o para perder la cabeza como la divina Greta en Ninotchka, emborrachándose tras dos cervezas no de más.
Lo he dicho ya, me repito... cómo me gusta este disco... qué diferente al anterior que tanto también me gustaba. Cuántas veces habré tarareado eso de te vas a quedar con las ganas... Por algún rincón de este blog debe seguir sonando... Y cómo me gusta en concreto esta canción, aunque me gusten todas... Mi corazón se ha vuelto punk y god save the blues.
P.D. Cyd Charisse y Kirk Douglas en "Two weeks in another town".
Esta canción dice lo que yo siempre trato de decir. Acaba de convertirse en la banda sonora de mi vida forever and ever... Jamás lo hubiese explicado mejor.
P.D. Vicky Gastelo
"Yo sé que todo lo hago grande o lo veo negro. Yo sé que me subo a las nubes o me bajo al infierno. Que tengo miedo a perder y por eso siempre pierdo. Que a leguas se me ve que me muero por un beso, pero tú haces como que no me ves.
Nadie se queda cuando empiezo a llorar y todos esperan una actuación estelar.
Yo sé que no te escucho, que mis canciones son el centro. Tú crees que te quiero tener sólo porque no te tengo. No ves que es más que una canción, es una declaración o eso intento. Qué tengo que hacer, que te pierdo.
Nadie se queda cuando empiezo a llorar y todos esperan una actuación estelar."
Empieza antes de lo previsto el fin de semana. Al filo de la una nos desalojan a todos y nos conminan a abandonar el eficio sin muchas explicaciones. Tras casi una hora de elucubraciones varias (simulacro, inundaciones, bombas, derrumabamiento) y ante el asombro de los transeúntes que pasean por la calle Coronel Aranda y se encuentran con tropecientos funcionarios en horas de trabajo en pleno asueto, A. tiene la gran idea de llamar a su madre (que está en Gijón) y de la que asegura que ya se habrá enterado vía TPA (Todo por Areces o lo que es lo mismo la televisíón autonómica asturiana) de lo que está ocurriendo. Así que gracias a esta buena señora que está a 40 km de aquí, nos enteramos que ha habido un aviso de bomba y dado que a estas horas el EASMU sigue en pie, debe haber sido una falsa alarma. Feliz fin de semana tengan ustedes.
Y es que soy muy mía y a la vez muy del cosmos, muy de las tinajas y de los moldes de galleta, de las vainas y los pomos cromados, de la cola y el carril más lento, de embalsamadores y taxidermistas, del rincón del aburrido; soy muy de los desprendidos de la crítica, fiestas provocadas y tijeretazo en casa, del orden cosas y cosas por vicio. Soy muy de todo esto y de aún más cosas. Sólo espero que alguien me reclame... sería muy violento tener que hacerlo yo misma...
Deja tus paranoias o tus deseos, gritos al aire, diarios, confesiones, declaraciones de amor o de guerra, o simplemente tu firma, tu mensaje, tus besos, saludos o consejo, bromas o entusiasmo, reminiscencias o cañones recortados, y ya descubriremos si tenemos algo de lo que hablar...
Ser ese pincel aguado por la lluvia que esboza en cada bocanada una bahía, dos volcanes y diez maneras de decir lo que deseas. Una bandada de gaviotas. La ginebra. Las noches sin futuro. Una colección de lunas llenas. Las verbenas de barrio. Una tormenta sobre el azul inmenso del océano. Arrastrando la cobija. Tristezas a la carta por alegrías. Billie Holliday rasgando la noche. Una visita imprevista y deslenguada. Los calvos que se quitan el sombrero. Las noches "nuremberianas" al calor del Eulenspiegel repletas de ron, humo y conversaciones. Aquella voz, aquel acento."Mis" poetas: Á. González, Huidobro o Cernuda. La lluvia que parió charcos y barro. Viajar en tranvía. Volar cometas. Un par de botas sucias. El canto del urogallo. Alain Delon en "Rocco y sus hermanos". Caminar sobre hojas secas. Las tímidas que salen respondonas. Aviones que despegan. Las rosas amarillas, los lirios, las violetas. Las raras excepciones. ARJONA (con mayúsculas). Medianoche en una estación de tren. La honestidad brutal de Calamaro. Una tormenta sobre el azul inmenso del océano. Aquella buhardilla en la Peissenbergstr. Silvana Mangano en "Arroz amargo". Pisar charcos. El 14 (y la lluvia) de abril. Mi chupa de cuero. La Coca-Cola (nadie es perfecto). Besos con risas. Silvio y Ojalá como coartada. Lengua con besos. El castellano de Umbral. Esencia de playa y sal de un lugar donde habitaban las gaviotas. Pisar charcos. Un vestido y un amor. Salitre 48. EL hombre del piano. Luka, el niño del 2º piso. Compay y Celia, el son y la salsa de luto. La primera mirada por la ventana al despertarse. Las noches que sonríen en forma de luna. Estoy Bartok de todo. El olor a tiempo desgastado. Simon & Garfunkel. Waits & Cohen. Los trenes que viajan hacia el este. Rosas a Rosalía. En Lisboa, sobre lo mar. El cambio de estaciones. Dylan y su hijo Jakob. Un amanecer en la playa del Silencio. El piano ha estado bebiendo. Puentes que se cruzan en ambos sentidos. El Urriellu. Una Delirium Tremens. Las carreteras secundarias. Un otoño de párpados caídos. Los domingos al sol en el Englischer Garten. Camarón sin camisa. Frambuesas en la tarta. Las sesiones de madrugada. Las montañas mágicas de esta tierra que plantó mi corazón recibiendo el regalo de la lluvia. Chavela por Jose Alfredo. Los labios que aprovechan los rincones más olvidados, más olvidables. Veloso y su fina estampa. El miedo, el futuro incierto, el camino, la búsqueda. Je vous ai apporté des bonbons parce que les fleurs c'est périssable. Los que pudieron ser y no han querido... Dream, baby dream.