miércoles, febrero 09, 2011

No es que las cosas no sean lo que parezcan. Es que nosotros, es que yo, no queremos, no quiero, que lo sean.


Claro que es sólo una suposición y qué sabré yo... que nunca sé nada.



P.D. Sonja Henie

jueves, febrero 03, 2011

Prohibir un idioma equivale a prohibir un pensamiento



"Del país onde yo vivo,
nun fala naide.
Naide s’ocupa
del pasu sele
que marquen sobre él les estaciones,
nin de cómo l’iviernu
aporta de sutrucu
y s’espurre cásique hasta xunu,
húmedu y cruel.
Naide nun toma cuenta d’eso.

Como tampoco falen de la llerza
qu’en dellos díes de borrina
escluca dende dientro de los güeyos,
nin del calter atlánticu y ambiguu
que nos fai amar l’agua y la grisura,
anque siempre digamos lo contrario.
Naide nun diz nunca nada d’ello.

Naide que pinte
el milagro d’oru la nozal
nes mañanes serondes de noviembre.

Naide que grabe
el quexíu pantasmal del cuquiellu,
que namás les mimoses de febrero
son a esconxurar.

Nadie pa cuntar
el crecimiento ansiosu de les sebes,
l’esbarrumbe esmeralda de les fontes,
l’esnalar sele
y ausente
de la muerte
penriba d’unes cases
de les que naide nunca dixo nada,
y apenes queda nada pa dicir".

Marta Mori




Se ha muerto Jesús "Chuchu" Neira... me levanto con la noticia. Que seguro que una inmensa mayoría de ustedes no saben de quien les hablo y menos les importe, pero no quiero dejar de contarlo. Y no, no era aquel profesor travestido de héroe urbano. Fue alguien, o ha sido alguien, sabio en toda la inmensidad de la palabra, que dignificó la llingua asturiana. Descanse en paz.




miércoles, febrero 02, 2011

Tic, tac, tic, tac...



Se disparan las alarmas. Ya he comenzado a computar el paso del tiempo como el que paso a su lado y el que paso lejos de él.

Y eso, señores, es muy jodido... o al menos mí me lo parece. Pero ni modo.





P.D. Rosalind Russell y Cary Grant en "His girl friday"

viernes, enero 28, 2011

Me reafirmo... yo sólo pasaba por allí.


Intento leer, tengo dos libros sobre la mesilla de noche. Me aburrren, no digo que no me gusten o que sean malos, tan sólo que yo no puedo. Me gusta Henry Roth, pero no soy capaz de pasar de la página 40 de "Redención". Y del otro, le estoy prestando tanta atención que ni capaz soy de recordar su título (¿Matar de amor?), ni el nombre de su autora, sí recuerdo que es una mujer.

Tengo tanto volumen de trabajo, hoy está resultando una excepción en este mes de enero, y espero que se quede en eso, en excepción, que he tenido que abandonar las buenas malas costumbres de actualizar el blog por las mañanas. Y cuando llego a casa, pues ni modo, ni ganas, de sentarme de nuevo delante del ordenador y contar lo que no me apetece contar. Que probablemente ahora debería estar dando explicaciones... sólo probablemente, que no posiblemente. Considero que ya he hablado suficiente, que no tengo más que decir, que contar, que explicar, que aclarar, que ya sólo me queda el silencio como la más elocuente de las respuestas.

Me cansa, me cansa mucho la pretendida ingenuidad ajena, los viejos trucos que nadie conoce mejor que yo, que yo los inventé, repito y reitero. Que quiero vivir mi vida, disfrutar de lo poco o mucho que tengo, de lo que vendrá, si es que está por venir. De pasar delante de Cervantes, ver un libro de Cortázar y ponerme contenta, y fíjeseustedquetontería, con eso me conformo... al menos de momento.






P.D. Esta noche me voy a ver a Gastelo. Le tengo muchas, muchas ganas. No sé si a este blog, tan de capa caída últimamente le queda algún lector o lectora, pero de haberlo y si es ovetense o en su defecto asturiano o asturiana, que sepa que toca esta noche a las 21:30 en el Clandestino, en la calle Cabo Noval, y que es más que recomendable.

martes, enero 25, 2011

Supongo que me asusta la sensación de estar bien. Simplemente. Sin dramas ni victimismos. Que pasen los días y todo parezca tan fácil, aunque no lo sea, que nunca lo ha sido; aunque a veces lo parezca.




Y es curioso las pocas ganas que tengo de contar... siempre pensé que el día que esto llegara a su fin sería por qué no tendría nada que decir.





P.D. Alain Delon

viernes, enero 21, 2011

Mis buenos deseos nunca serán suficientes


Estoy comenzando a cabrearme, ligeramente. Mi estado anímico comienza a ser de un enfado subido. No me gusta sentir que alguien, aunque sea inconscientemente, me esté volviendo culpable. Porque no, porque no tengo remordimientos, ni considero haberme equivocado, ni hablado de más, ni tomado partido. Y ni me siento así, ni quiero sentirlo; ni lo considero necesario, ni oportuno, ni urgente.

Y lo sé, que yo soy la experta en vivir realidades alternativas. Pero porque me retiro a mi burbuja, a mi mundo, a mi vida paralela, y nunca implico, o trato de no hacerlo, a los demás. Carezco de empatía, una vez más, pero es que estoy demasiado ocupada en estos momentos tratando de salir de ella, tanto que hasta por momentos lo he conseguido, que no quiero perder el tiempo. Al margen de que me conozco todos los trucos... si fui yo quien los inventó. La vida no es justa, pero esta sí que no la he inventado yo.

Feliz fin de semana... que por mi parte intuyo que va a serlo, y mucho.



P.D. Fay Wray

miércoles, enero 19, 2011

V

Fue tras una noche en la ópera, tequileando entre amigos. Más tarde llegaría descubrir el cuitlacoche; bien djo L. que podrían pasar perfectamente otros 40 años sin probarlo. Confesar que mi primera impresión fue la de ser un repelente; claro que yo soy tan voluble que tengo no menos de cinco primeras impresiones distintas, y mi naturaleza caprichosa tiende por tanto a quedarse con la que más conviene a las circunstancias. Renombrar las calles de Brooklyn y Sintra con acento chilango y hacer un repaso por todos y cada uno de los estados de la república visitados, mientras M. nos cuenta entre sonrisas que fue un navajazo, no más; cortesía de tres viejas que la atracaron. Es lo que tienen los reencuentros, supongo...

Iba a ser un sueño, pero era (es) mi vida




Aquella noche en el Savoy me sentí culpable. Fue de pronto y por escasos segundos, pero lo hice. Y por eso me disculpé, o algo parecido; más por mí que por él. Aunque ahora que lo pienso no encuentro motivo alguno para haberlo hecho. Y es curioso, porque de cuando en cuando vuelve a sucederme... miro hacia otro lado y estar ahí sin estar. Aunque puede que ya no me importe, o sí, y ya sea lo de menos, que al fin y al cabo un mes ya es tiempo para tener en cuenta, ¿verdad?...








P.D. Montgomery Clift

Hasta aquí he llegado



Hace dos noches le pedí que no me rompiera el corazón.


Él, por supuesto, juró que no lo haría...


De inmediato me di cuenta de lo absurdo de mi petición... yo no tengo corazón.



martes, enero 18, 2011

IV

No estoy desaparecida, o no del todo... simplemente las prisas me visten, el trabajo de más y las horas que se hacen cortas. Y podría contar, que cuando se hablan de miserias y nimiedades, recursos nunca faltan. Que echo de menos asomarme aquí a volcar idioteces, y ni les cuento si hablamos de las tropecientas mil entradas pendientes de lectura en el Google Reader, que sólo de ver la cifra me entran mareos.

Volveré, y contaré, o no, pero ahora prefiero hacer algo tan simple como vivir, aunque sea a ratos...

jueves, enero 13, 2011

III

Bromeamos, ambos, con lo de ser un pelín raritos. Que quizás por eso nos gustamos, por ser raros o diferentes y no tenemos medida, que nos vamos a la ópera y al salir del Campoamor, de reventón. Pero no es cierto, no más allá del humano afán por clasificar y etiquetar. No somos tan raros, y puede que no seamos tan altos ni tan guapos, aunque hace escasos minutos, de vuelta a la oficina y cruzando la calle, un amable anciano se me quedó mirando y más que murmurar entre dientes, vino a gritarle al mundo y dirigiéndose a mí, "pero qué mocina tan guapa"... No, simplemente somos nosotros, aunque a veces no resulte suficiente...

miércoles, enero 12, 2011

II

Es tan simple como que no sé disfrutar del momento. No estoy acostumbrada a las cosas buenas. A mí nunca me vienen bien dadas. Pienso que hay truco, trampa, trato y caducidad; y me la paso dándole vueltas, girando sobre mí misma buscando justificaciones y razones y motivos... porque no, porque no creo, porque no puede ser cierto... y ahí me quedo, perdiendo el tiempo una vez más...

I

Estaría bien llegar al "The end"...

martes, enero 11, 2011

La luz



Estábamos en ese bar, el de la decoración fascinante; donde se mezclan las más variopintas antigüedades con lámparas y mesas de Ikea. Donde siempre suenan 'Los Ilegales', tal vez como homenaje a su parroquiano más ilustre. De hecho nos cruzamos con Jorge en la puerta, él sale, nosotros entramos. Dentro, más encuentros; es la noche de las casualidades y la cerveza Mahou. De pronto, una improvisada jam session, un par de tipos se cuelgan sus guitarras y comienzan a versionear a Eric Clapton, no lo hacen del todo mal, aunque el cantante parece tener demasiadas pretensiones y lo que comienza más o menos bien con Mr. Clapton acaba en el surrealismo más absoluto con Luz y su "Loca", que ver a un tipo bajito, poco aparente y con exceso de ganas, desgañitándose y diciendo eso de "todo te sonríe, relájate", era demasiado; y eso que tras el "Corazón espinado" pensé que nada podría haberlo empeorado.

Me pregunta, como jodida groupie que soy, si es normal que todos los guitarristas pongan esa cara tan rara cuando tocan. ¿Qué cara rara?, porque no entiendo. No suelo fijarme demasiado en la cara de los guitarristas, sólo si son aparentes, y entonces no me parece que pongan cara rara, ponen morritos, fruncen el ceño con gesto intenso, incluso algunos ponen cara de malo... y qué le vamos a hacer, que a mí eso me pone, digo, me gusta. Sí, lo sé, soy una frívola, soy una superficial, y justo en ese momento sufro una recaída...





P.D. Paulette Goddard

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