martes, noviembre 23, 2010
Palabras para un corazón averiado... siempre necesarias, nunca suficientes
Recordaba aquellos versos de Benedetti, ésos de tener una soledad tan concurrida, tan llena de adioses y de besos y de nostalgias, que podría ser organizada por tamaños, por colores, por épocas, por promesas, por tacto y por sabor. Una soledad tan concurrida que es difícil entender como no tienes tú cabida en ella...
Y al recordar él, recordaba yo que a mí en realidad nunca me gustó Benedetti, aunque a veces se me olvida. Y él a su vez me recuerda que a él nunca se le olvida que le gusta Cortázar. Que pasaba por delante del escaparate de la librería Cervantes donde hay una especie de exposición o lo qué quiera que sea sobre Don Julio, y que se acordó de mí, y se puso contento y se tomó una ginebra a mi salud.
Y ya ves, fíjeseustedquetontería, yo también me puse contenta...
P.D. Eleanor Powell y James Stewart
que en todo caso compensaré el viernes con los Whybirds]
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Etiquetas: Afinidades electivas
lunes, noviembre 22, 2010
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Etiquetas: Acuse de recibo
domingo, noviembre 21, 2010
Decía el poeta que quizás trajimos el frío para anestesiar a la derrota

Gut gegen Nordwind (Contra el viento del norte) de Daniel Glattauer
Leo en esta tarde de domingo "Contra el viento del norte" (Gracias A. por recomendármelo). He leído 177 páginas de un tirón y dudo seriamente si llegar a la página 260 y fin, porque confesaré, me está aburriendo soberanamente. Supongo que es el típico libro que debe de leerse de a poquito, que es lo que marca su propia estructura de correo electrónico va, correo electrónico viene. Aunque no recuerdo haber tenido esa sensación la primera vez que leí (porque han sido tantas las que lo he releído), "84 Charing Cross Road" de Helene Hanff (gracias J. por regalármelo), que viene a ser un poco lo mismo, con cartas y latas de lengua enlatada y medias de nylon sobrevolando el Atlántico entre Nueva York y Londres.
Y supongo debería, de nuevo conjugo el verbo deber en condicional, dejar de perder el tiempo con algo que no me aporta nada y no me produce satisfacción alguna. Aunque curiosamente ahora suena Pereza, ni siquiera me gusta Pereza y en cambio estoy tarareando que debería parecer un accidente el día que mi corazón arda como el Windsor y llegue el fin de la seronda.
Sí... de nuevo debería.
P.D. Barbara Stanwyck, Gary Cooper y Cia en "Ball of fire"
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Etiquetas: Entre tinieblas
Dice Franco Battiato que debería cambiar el objeto de mis deseos sin conformarme con las alegrías cotidianas
y con esa combinación, las madrugadas de sábado es lo que tienen]
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Etiquetas: Despedida y cierre
sábado, noviembre 20, 2010
Miss U (too much)...
Me siento muy vacía... pero bien, supongo. Me he ido quitando envoltorios y miserias y me he sentado frente al espejo dispuesta a aceptar lo qué soy y quién soy, algo a lo que me he negado desde que tengo uso de razón, siempre haciendo y deshaciendo maletas y huyendo hacia delante. Tiene por cierto bastante que ver con temas laborales, esta especie de calma imprecisa que me envuelve; para que luego piensen algunos de ustedes que mi vida sólo gira en torno a los hombres o a la presunta ausencia de ellos en mi vida. Aunque curiosamente hace bastante tiempo que no me sentía tan sola rodeada de tanta gente y con tantos planes y tantos compañeros circunstanciales, aunque advierta que yo, como siempre, sólo estoy de paso. Lo que no deja de volver a ser de nuevo una huida para no estar nunca a solas y no tener que pensar y replantearme, para no respirar por mí misma. Aunque ésa sea otra historia.
Apenas queda algo más de un mes para que finalice este año. Podría borrarlo perfectamente de mi autobiografía. No me ha hecho más sabia, ni más alta, ni más guapa, ni mejor persona. No me ha pasado nada digno de ser recordado, enmarcado y colgado en la pared. Sólo que soy un año más vieja, que hay metas cada vez más improbables, ser madre, por ejemplo, que he acumulado de nuevo un montón de números en mi agenda que tendré que borrar, fiel al ritual, la noche de fin de año, cuando en la mayoría de los casos ya ni recuerde esas caras ni qué fue lo que nos unió, si es que alguna vez hubo algo. Tal vez haya llegado el momento de tomarme en serio a mí misma, tal vez de hacer algún tipo de terapia que reconduzca mi conducta, valga la redundancia, por qué disocio siempre, porque separo y clasifico y establezco fronteras. Y no soy capaz de valorar a quién me quiere, me aprecia y me valora, como si no me considerada merecedora de ello y en cambio me arrastre e idolatre a quién nunca va a hacerlo, por el motivo que sea, que eso siempre será lo de menos, a modo de refrendo de mi incapacidad para querer y ser querida.
Porque le dije a mi expediente X que yo ya no me acuesto con alguien con el que no estoy dispuesta a compartir el desayuno y luego le pedí que se fuera antes de que yo me despertara. Porque cuando él se disculpa y dice que me echa de menos, que qué lástima que justo ahora tras apenas dos semanas juntos haya tenido que irse fuera, fines de semana incluidos, a mí me de exactamente igual que sea cierto o no, que lo es, porque no he perdido ni un sólo momento pensando en él y en realidad la idea de que vuelva es lo último que me apetece; y tendré que decírselo, claro, o más bien recordarlo o repetirlo. Que no necesito frases hechas, ni excusas, ni promesas, que no quiero nada de eso, que no le quiero en realidad, que nunca prometí nada. Que no soy como las otras, aunque eso fuera él el que me lo dijera, y en realidad no es cierto, no lo soy con él, ni lo fui con el otro, ni probablemente vaya a serlo de nuevo, porque ellos no son él, sea quién sea ese él, que probablemente no exista, aunque sí sea real y de carne y hueso, que yo una vez lo vi, y le di dos besos, dos, uno por mejilla, y me abrazó en medio de un espejismo que duró, no sé, cuánto, tal vez tres segundos de un 'me gustaría', sabiendo que en realidad aquello era una despedida o más bien el comienzo de algo, pero por separado.
Y es que no quiero empezar de nuevo, porque estoy terriblemente cansada. Aunque tampoco me apetezca salir a la calle y en breve tendré, me obligaré a hacerlo. Y bajaré al mercado del Fontán y compraré flores, y devolveré el libro de Kirmen Uribe en la biblioteca y me compraré regalices rojos, y seguiré buscando una chaqueta de cuero que haga juego con mis ojos tristes y estaré un rato ante la A de Auster echando un vistazo a los libros con mi gabardina azul, y probablemente coma con P. que está tan sola como yo y además arrastra un gripazo de mil demonios, que todo es susceptible de empeorar. Le echaré un vistazo a los portátiles, a ver si definitivamente compro uno nuevo y tomaré medidas en la cocina, que debería comenzar a decidir cómo quiero que sea la nueva. Luego regresaré a casa, y me lavaré el pelo y hasta me pondré guapa, o al menos lo intentaré, que tengo una conversación pendiente esta tarde, y me tomaré unas cuantas cervezas, que a la segunda ya paso a ser simpática, a la tercera divertida y si llego a la cuarta, quién sabe... aunque quiero que termine pronto este sábado, y que el domingo pase a ojos cerrados y de nuevo sea lunes, y de nuevo estar ocupada con el trabajo y con mis discusiones con A. y con esos días de vacaciones a la vuelta de la esquina que en realidad no necesito porque no tengo dinero para largarme a cualquier sitio donde fuera a ser bien recibida.
Y me gustaría sentirme más triste, tanto que no fuera capaz de salir de la cama. O enfadada, con quién fuera, conmigo misma, con los demás, con alguien, que siempre es más fácil poder echarle la culpa de todo a alguien. Pero no estoy enfadada, y ojalá, porque saldría a correr por el Parque de Invierno con los Jayhwaks retumbando en mis oídos, que hoy es un día muy de ellos, sopla el viento y probablemente acabe lloviendo. Pero no puedo, porque nadie ha hecho nada malo, nadie se ha equivocado, ni ellos, ni yo. Sólo son caminos que divergen, sueños chiquitos que se desvanecen, los suyos y los míos. Sólo son silencios en los que no hay nada que decir. Porque yo ya no tengo nada que decir y a lo mejor ha llegado el momento de callarme.
P.D. Douglas Fairbanks Jr.
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Etiquetas: High fidelity, Tiempo de habitaciones separadas
viernes, noviembre 19, 2010
Hay días, hay momentos, como éste, en los que nunca fueron tan ciertas mis palabras de que me encantaría besarte, pese a acabar de lavarme el pelo... pese a todo lo demás, que ya sería más que suficiente
Y pensé que un día de estos me gustaría hablar contigo, llamarte y preguntarte, hey, qué tal te van las cosas, y que tú me digas que bien, que estás feliz y en calma y con optimismo y futuro. Aunque sé que no lo haré, que hay cosas que dejaron de tener sentido hace mucho tiempo aunque otras no vayan a cambiar nunca. Porque ahora debería decir que aunque te pareciera increíble si leyeses esto, o absurdo o sin sentido, que sigues siendo mi chico raro preferido, pero bueno, qué más da, que al fin y al cabo no lo vas a hacer y al resto menos que les importa o debería importarles.
P.D. Lauren Bacall
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Etiquetas: Tiempo de habitaciones separadas
jueves, noviembre 18, 2010
Ya mañana contaré el porqué esta canción es por ti, que ahora la cabeza me da vueltas... Aunque quizás tan sólo sea porque ahora estoy algo borracha y sin querer al escucharla me has venido a la mente. Y he vuelto a recordarte. Sí, me he acordado de ti, no de otro, no voy a mentir...
P.D. Bette Davis
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Etiquetas: Despedida y cierre
Dice Jesse Malin que ella, como yo, como una bailarina con un trabajo de oficina, como una puta vieja en una tienda de segunda mano, nunca entiende los chistes. Tal vez por eso nunca ría
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Etiquetas: Corazón de Frankenstein
miércoles, noviembre 17, 2010
Ya saben, o deberían saber, que nadie miente como mintió Vienna... y yo, yo nunca logré aprender. Por eso soy yo la que te pido a ti que me mientas, que me digas algo agradable, que me digas que aún me recuerdas...

-¿Para qué ha venido?
-No lo sé. Quería verla.
-Claro... y para bajarse los pantalones.
-¿Qué quieres que diga? Llevas meses flirteando.
-¿Y qué?
-Que no dejo de pensar en ti.
-Porque soy nueva y distinta... o porque soy como las demás.
-Dime que cuando has salido a correr estas semanas no has pensado en mí... No me buscabas.
-Pero en los últimos metros del recorrido atisbaba en mis pasos el futuro que acaba. Sé de sobra cómo acaba.
-¿Y qué?
-Vives a tres kilómetros. Tu hija fue mi alumna. Veo a tu esposa en el mercado. No creo que nunca hayas hecho algo así.
-Te deseo... Me da igual. ¿No significa nada para alguien como tú?
-No...
P.D. Joan Crawford
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Etiquetas: Enciende y vámonos
¿Saben que una vez le preguntaron a la Garbo, siempre divina, por la Dietrich, y ella respondió con otra pregunta? ¿Y quién es esa Marlene de la que me hablan?...
Acaba de llegar la calma, laboralmente hablando. Tengo casi 300 entradas nuevas en el Google Reader que sinceramente no creo vaya a leer. Aunque para mí Santísima Trinidad de blogueras siempre haya tiempo. Aún no he llevado al Registro la instancia para los traslados porque creo que voy a pedir absolutamente todas las plazas, vacantes o no, por pedir que no sea, así que debo de seguir rellenando la quiniela. Mañana tengo una comida de confraternización laboral a la que no quiero ir pero a la que sé que debo ir, que dado que he iniciado un proceso de socialización galopante no voy a abandonarlo a las primeras de cambio; y a mi lado reposan los tropecientos folios de un curso sobre el Procedimiento Sancionador que debería, como poco, leer. Ayer me compré una tableta de turrón de chocolate rompiendo todos mis esquemas nutricionales, porque yo lo valgo... que nada viene a cuento de nada, que detrás de mis armarios P. está cantando por Victor Manuel eso de que 'sólo pienso en ti'... Y como Greta Garbo, por momentos querría obviar la realidad, manipularla a mi antojo, y esta vez, para variar, no es contigo, aunque también... que me temo me acabo de convertir en un regalo envenenado.
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Etiquetas: Geografía privada
No sé si es normal que lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, fuera lo de ayer, pero en mucho, mucho tiempo... no sé si eso demuestra lo que ya sabía, lo patética que es mi vida, aunque eso no me importa, no ayer, ni hoy, tal vez mañana...
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Etiquetas: It's only Rock'n Roll (but I like it)
martes, noviembre 16, 2010
Podría mentir, aún sé hacerlo, nunca lo he olvidado... Podría decir que cada vez que hablo de ti no es de ti de quién hablo, sino de otro
Supongo me dejan por imposible, a ver quién va a ser el valiente o la valiente que se vaya a sentar a mi lado en la comida de confraternización laboral de jueves, vista mi incapacidad para mantener la más elemental de las conversaciones. Así que echo mano de mi gabardina, me cuelgo la monada de bolso en bandolera y chequeo la calle en busca de rastros de lluvia tras el cristal, que para variar estoy sin paraguas, pero no, no sólo no llueve, sino que luce el sol. Y en ese preciso instante, más allá de llevar bolso y zapatos a juego de color camel, me doy cuenta de que voy vestida de azul, que gracias a la casualidad y a mi blue raincoat y a mis vaqueros, azules, obviamente, soy the girl in blue. Y se me despejan las dudas.
Y sí, de repente todo es posible. Bien lo dijo Cohen, que nunca deberíamos olvidarlo, que siempre nos quedarían los sueños, bueno, en realidad él dijo la música, pero al fin y al cabo no sólo el cine, sino también las canciones, son una fábrica de sueños, you know. Y quién sabe, tal vez llegue a la tienda y en la cola alguien me mire, alguien dipuesto to walk the line.
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Etiquetas: Entre tinieblas
¿Cuánto hace que soy de piedra, que pasan a mi lado sin verme, que dejaste de preguntarte por qué era todo tan... no sé?
Primer momento de pausa en dos días, en realidad cuatro contando el fin de semana, aunque la tarde del domingo sí fue de 'dominguear', que había que compensar el madrugón, que levantarse a las siete un domingo debería estar prohibido a no ser que a una le espere la montaña, que no era el caso.
Y que ya sé que nadie echará de menos mis letras, que últimamente iba a una media de tres entradas diarias. Gran mérito para acabar contando lo mismo una y otra vez. Y que tengo cosas pendientes, al hilo de lo anterior y lo anterior a lo anterior, cuyos comentarios aún tengo pendientes y prefiero casi contestar con una segunda parte, de lo contrario me extendería mucho. Que hoy sale publicado en el BOPA el concurso de traslados y yo, que la esperanza es lo último que se pierde, ya he cubierto mi instancia aunque hasta mañana no pueda llevarla al Registro, y que no puede ni debe ser coincidencia, que Bruce tiene que darme suerte.
Aunque ayer cuando llegara a las tantas a casa (a las tantas para el horario funcionarial, se entiende) y tan, tan cansada no fui capaz ni de subir al coche y acercarme al Fnac aunque ya estaba a la venta 'la caja l'Darkness'. Supongo que lo haré hoy en cuanto consiga escaparme de aquí y que me encerraré en casa, pero no sé, me pasa algo raro, aunque me encanta la idea, no me apetece. Sé que me voy a poner triste, sé que me va a hacer llorar, sé que querría compartir ese momento con alguien que lo viviera tan intensamente como yo, sé que he's got a style he's trying to maintain y que lo único que me queda es decirle que si quiere verme I'm easily found y sé que vuelve a haber oscuridad on the edge of town.
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