domingo, septiembre 05, 2010

Pensar en un título me resulta agotador en estos momentos

Acabo de llegar a casa tras un fin de semana de celebraciones y playa, no recordaba lo mucho que me gustaba, la playa, esa playa en concreto; aunque con la compañía equivocada.

Me deshago de los bártulos... escucho a los Jayhawks. No sé, me siento extraña...




P.D. Myrna Loy

viernes, septiembre 03, 2010

¿Un recuerdo es algo que conservamos o algo que hemos perdido?



En mis escasos 50 metros de casi-hogar tengo dos ambientes perfectamente bien diferenciados. Por un lado está la parte hogar de indigentes, con todos los respetos para los hogares de indigentes, teñido de cierta pequeña dosis de síndrome Diógenes; la otra se corresponde con la de un hotel de carretera de medio pelo. En la primera parte impera el desorden, los vestigios de un mal entendido bricolaje, los planos a medio desbozar y el catálodo de Ikea 2010 tan sobado y usado que apunta directo al reciclaje. En la segunda, parece que no vive nadie o si lo hace, que está tan sólo de paso. No hay indicios personales de la que allí pernocta, ni una mísera fotografía, cuadros, postales o un cepillo de dientes sinónimo de vida e higiene; ni siquiera toallas sucias o ropa tendida. Apenas libros, y los pocos, están acumulados en una torre que desafía la gravedad sobre una silla a la izquierda de la cama a modo de mesilla. Yo duermo al derecho, por tanto no hay peligro de que un día se desmorone y caiga sobre la cabeza de alguien, nadie ocupa el lado izquierdo de mi cama. Un día de estos tendré que comprarme unas cuantas estanterías, en Ikea, of course, y comenzar la mudanza de objetos personales, de libros, de discos. Siempre soñé con poseer un día una biblioteca, de ésas con paneles de madera de suelo a techo, con chimenea y una ventana por la que entrara el perfume de los rododendros, ya saben, anoche soñé que volvía a Manderley. Bueno, siempre soñé con tener una mansión en Sussex, sobre un acantilado en Cornwall o en los páramos de Yorkshire. Sí, eso también, un inmenso vestidor, como esas famosasnuevasricasvenidasamás que posan para el Trola en sus primeras páginas, mostrando sus casas de presunto ensueño. Ya ven, aunque intento mantener a raya mi lado más banal, no siempre lo consigo.

Tampoco tengo discos, no tendría donde colocarlos, toda la música que escucho (y por eso siempre acabo escuchando la misma) me cabe en el ordenador. También pendientes de traslado... Nunca he sido una gran coleccionista de nada, excepto de sinsabores y nunca he tenido todo el dinero que me hubiera deseado para comprarme todos los discos y todos los libros que me hubiera gustado. Aunque para eso están, al menos de momento, las descargas en la red y las bibliotecas públicas, sin ambas cosas mi vida sería mucho más triste de lo que es. En casa de mis padres tengo montones de cd's y algún que otro vinilo. Las cintas de cassette quedaron muy atrás, aunque llegué a acumular cientos, las mayoría grabaciones de grabaciones, para que ahora nos vengan con historias de piratería. Y es que soy tan insultantemente joven que cuando por fin dispuse de dinero más o menos propio para gastarlo en lo que me viniera en gana, a saber, libros y discos, lo que se estilaba eran los compacts. Aunque a veces añore aquellas noches de mis trece o catorce años metida en la cama con el walkman a todo volumen y aquella cinta de 90 minutos donde mi proveedor oficial de música me había grabado "The river", un disco por cada cara. ¿Y a qué no conocen a nadie que tenga en vinilo toda la discografía de "Los Secretos" (Enrique Urquijo presente) y hasta el "Rock in Ríos", pues esa soy yo, para que luego me pregunten por qué soy tan triste. Me hubiese gustado comprarme más vinilos en aquel entonces, pero el reproductor de discos me estaba vetado. Es lo que tiene tener hermanas mayores, no me permitían tocar su vinilo de Leonard Cohen (juraría que si le preguntara a día de hoy a mi hermana, ni sabría decir quién es Leonard Cohen, pero aquel entonces aquel disco era suyo y yo sólo un estorbo). Cuando por fin yo fui "mayor" alguien había decidido que ese aparato ya no valía para nada y había comprado un moderno stereonosequé que sólo reproducía discos compactos. Juré entre lágrimas que algún día tendría mi propio tocadiscos y que empapelaría mis paredes con portadas de discos de Bruce Springsteen (básicamente con la del "Born in the USA"). Sé que nunca haré lo segundo, y como lo primero lo sigo teniendo pendiente, ayer en casa de mis padres rebusqué entre los trastos y encontré la caja donde acumulando polvo fueron a parar todos los discos de vinilo que nadie reclamó. Y allí estaban, el de Leonard Cohen, los de Los Secretos, el de Miguel Ríos y hasta Los Stukas y Victor Manuel. Pero por encima de todos destacaban dos, que mi madre me regaló en el principio de los tiempos, juraría que tampoco ella lo recuerda ahora. Me había enfadado con ella, habíamos discutido por algo que no recuerdo y ella a modo de pipa de la paz se fue a la única tienda de discos que había entonces (la única que sigue habiendo) e imagino que entre discos de Modern Talking, Hombres G y Modestia aparte, supo que Aute y Dylan serían una buena ofrenda. No miento si aseguro que fue el regalo que más ilusión me ha hecho en mi vida, supongo que por inesperado, por las molestias que se tomó, por demostrar que me tenía en cuenta, que me conocía, que me aceptaba.





P.D. Esta canción lleva días persiguiéndome. A veces en las cosas más simples... y no, el título no tiene nada que ver. O sí... Y el de la foto no necesita presentación.

jueves, septiembre 02, 2010

Iñigo Coppel



Me acabo de enamorar de esta canción...



Cuenta atrás (para llegar al inicio, no al final)


Siempre he querido poner esta canción. Y no es que me guste, es que me trae recuerdos de otra vida.

Y la de la foto, que tampoco tiene nada que ver, me apetecía igualmente ponerla. Es Jennifer Anniston homenajeando a la gran Barbara Streisand... Sí, siempre me ha parecido una auténtica petarda con el ego más grande que MI Andrés y Sánchez-Dragó juntos, pero la adoro igualmente. Yo soy muy del rollo Streisand, ya saben, la belleza está en el interior y todo eso.



Fecha marcada de verde en el calendario.



P.S. Zara inugura hoy su tienda online... ¿Por qué me hacen esto?, qué fatal es esto de ser pobre...

miércoles, septiembre 01, 2010

It isn't the final countdown




No estoy acostumbrada que me pasen cosas (tan) buenas. Tengo miedo a que se acabe... supongo.



Comienza la cuenta atrás.





P.D. Jan Sterling

Y como dice Delmore Schwartz en una canción de Lou Reed, en nuestros sueños comienzan nuestras responsabilidades(*)




"It ought to be easy ought to be simple enough.
Man meets woman and they fall in love.
But the house is haunted and the ride gets rough.
And you've got to learn to live with what you can't rise above
if you want to ride on down in through this tunnel of love."



Tengo miedo, supongo... y no me gusta. El miedo me paraliza, saca lo peor de mí; ahoga mis sonrisas, me convierte en una mujer parca en palabras que escatima los afectos, que se disfraza de alguien mucho peor, si cabe.

No sé cómo esquivarlo... me gustaría.



(*)Se lo he robado a Benjamín Prado.

martes, agosto 31, 2010

Corazón de mudanza



Cuando el optimismo me envuelve camino a un par de centímetros del suelo y me mantengo tan alejada de la realidad que hasta se me olvida que hoy sale el nuevo catálogo de Ikea, y para una, que vive en una perenne mudanza, eso es mucho olvido.

De hecho acabo de enterarme que se ha casado Julio Iglesias con la tal Miranda ésa que parece haber hecho un pacto con el diablo. Es una familia muy rara, todos tan de blanco, como en una secta de Hare Krihsna desteñíos.

Y entonces me acuerdo del bueno de Neil Diamond, que siempre ha estado ahí para recordarme... sí, good times never seemed so good.

Nunca podrás alejarte de lo que ya no está a tu lado



"I'm not here to forget you
I'm here to recall
The things we used to say and do
I don't want to get over you
I don't want to get over you

I haunt the same places
We used to go
Alone at a table for two
I don't want to get over you
I don't want to get over you

Outta give me the wurlitzer prize
For all the silver I let slide down the slot
Playing those songs so blue
Help me remember you
I don't want to get over you

A fresh roll of quarters
Same old song
Missing you through and through
I don't want to get over you
I don't want to get over you

Outta give me the wurlitzer prize
For all the silver I let slide down the slot
Playing those songs so blue
Help me remember you
I don't want to get over you
I don't want to get over you
I don't want to get over you."

Placeres culpables (y fin)


[Segundas partes nunca fueron buenas]



Segundo placer culpable, “True blood”…


No les cuento nada nuevo si les digo que los vampiros están de moda. Aunque para mí nunca hayan dejado de estarlo.

Supongo que gran parte de culpa la ha tenido la innombrable saga, aunque años atrás Anne Rice y su Lestat ya tuvieron su momento de gloria y hasta Wesley Snipes se colgó unos colmillos, mientras Kate Beckinsale se paseaba ceñida de cuero negro, afortunadamente tenemos a Coppola, que llegó a poner orden.. Confesaré que sigo sin entender demasiado bien el éxito de “Crepúsculo”. Me parece lógico en el caso de las adolescentes, si resumimos la historia en chicos guapos (sin camiseta) más un amor imposible. Yo debía ser una adolescente muy rara, porque a mí la imposible historia de amor entre los mismísimos Romeo y Julieta (de los que Edward y Bella beben sin piedad) siempre me pareció una ñoñería. Siempre pensé que Romeo era un bobo suicidándose por Julieta pensando que ésta estaba muerta, si es que… y en aquel entonces para mí los únicos hombres sin camiseta que contaban eran Marlon Brando y William Holden, pero eso ya lo conté hace mucho tiempo…

Pero no, no entiendo que gente adulta, supuestamente madura y razonable se enganche a sus libros y menos a las películas basadas en ellos. Y lo dice alguien que se ha leído el “Dracula” de Stoker no menos de cinco veces y uno de cuyos viajes soñados es seguir la ruta que nos cuenta Jonathan Harker en su diario. Lo cual no haya sido óbice para tragarse todas las películas de la Hammer varias veces; con Cristopher Lee haciendo de conde Dracula, con esas vampiresas de imposible pelo cardado en negligé y sus argumentos imposibles. Que ha visto “Van Helsing” unas tres veces (aunque aquí los motivos sean otros) y hasta “La noche de Walpurgis” del tristemente fallecido Paul “Jacinto Molina” Naschy, y alguna que otra portentosa obra de ese genio injustamente olvidado e infravalorado llamado Jess Franco (que fuera tío del joven Marías también cuenta). Vamos que una se mete en vena todo lo que tenga que ver con el vampirismo, bien o mal entendido, pero no puedo con esos vampiros de medio pelo que brillan con el sol y se hacen vegetarianos, si hasta “The gates” o“Buffy” molan más. Además, ya tenemos “True blood” con Anna Paquin haciendo de Anna Paquin. Y es que “True blood” es tan absurda, tan inconstante con esa mezcla imposible de géneros: surrealista, policíaco, improbable género negro, soft porn, diarios vampíricos, gore, drama social, tan llena de paletos sin complejos del profundo Sur de los States, tan delirante y grotesca que es imposible que te deje indiferente.


Tercer placer culpable, "Nip/Tuck"…

Si en algún momento piensan en pasarse por el quirófano a hacerse unos arreglitos mejor no se paseen por la consulta de los doctores McNamara y Troy. Se les quitarán las ganas de colocarse en la mesa de operaciones, y si son gays o mujeres heterosexuales (o ni siquiera) las cambiarán por los brazos del doctor Troy. Es otra serie relativamente absurda, adorablemente absurda a medida que avanza, con unos cambios de guión y argumentos que resultarían improbables e imposibles en cualquier otro lugar.


Cuarto placer culpable, "Hung"…

Supongo que me gustan los perdedores. Es así de simple. Y no, no se dejen engañar por el argumento a simple vista, no es la historia de un profesor de historia que no tiene donde caerse muerto y decide convertirse en “Consultor de felicidad”, es decir, en prostituto, para explotar la única herramienta a su alcance, para ejercer la única profesión para la que está capacitado. No, en realidad es la historia de dos mujeres, Tara y Lenora. Las auténticas protagonistas son ellas, sus proxenetas, las dos caras de una misma moneda.


Quinto placer culpable, "Ugly Betty"…

No, no nos confundamos, no es Betty la fea que de pronto se convierte en cisne y acaba casándose con el príncipe azul que hasta ese momento la ignoraba pero de pronto descubre que está enamorado de ella (y de sus implantes y su botox y su cirugía). Es mucho más que eso, en parte porque esa escena ni existe, Betty nunca se vuelve guapa. Betty nunca babea por un jefe displicente y guapo. Betty sólo es una chica de Queens con una familia rara, que trabaja de secretaria en una revista de moda cuando ella no entiende nade moda pero sí de sentido común y que tiene la mala suerte de toparse con una de las mejores malas malísimas de la televisión, Wilhemina Slater (qué menos con ese nombre), una Vanessa Williams en estado de gracia y que parece acaba de mudarse a Wisteria Lane.


Placer culpable que se quedó en decepción culpable… "Californication"

Con lo bien que empezaba (la escena de la monja y la felación, aunque no digas que fue un sueño) y lo mal que ha acabado.


"Roma" vs. "Spartacus"

"Spartacus" no es "Roma". Nada más que añadir.


"The Tudors" no es "John Adams"…


"Breaking Bad", "Rubicon", "Haven" y "Gravity" las tengo pendientes…


Nadie debe pasar a la otra vida sin haber visto "Mad men", "The Soprano", "The Wire", "Dexter", "The Shield", "The West Wing", "Doctor en Alaska", "Six feet under", "In treatment", "Holocausto", "Deadwood" y "The Gilmore girls".


"Everwood" sí es una serie para adolescentes. "Desperates housewives" no es una serie para mujeres. "Brothers and sisters" no es una serie para toda la familia.


No puedo evitar preguntarme dónde está Carrie cuando veo “United states of Tara”.


No puedo evitarme preguntarme dónde está Carrie cuando veo "The good wife".


"Harper’s Island" es una tomadura de pelo tan grande como "Lost".


En España, a veces, raramente, han sabido hacer ficción, o a mí me lo pareció: "Mujeres", "Raquel busca su sitio", "Cuestión de sexo", "Desaparecida", "Guante blanco", "El grupo" y "Brigada central" (sí, el inspector Flores, qué pasa).


Seires que juro que existen, que yo he visto, que mataría por volver a ver: "Playas de China", "Felicity", "Hermanas", "Vientos de agua" y "Treintaytantos".



P.D. Anne Francis

lunes, agosto 30, 2010

(Maybe) Our time






"I traced your arms as you laid spread out on the Sunday paper
Looked like the crime scene of an angel ghost
I heard the gate clatter to on the elevator
I wrapped myself up in it like a cold beef roast

Fell asleep, was cooked medium and placed on a dining room table in Brooklyn
Before an older couple surrounded by family and friends so wonderful and kind
I flashed back to you giving dollars to homeless men down in the bowery
Not before they convinced you it was for sandwiches and not for wine
I just could never convince you baby
This was our time
This was our time
This was our time

Now your feeding me fabulous Chinese takeout on the dampened bed sheets
Our last supper so you might say
I woke up in a cold sweat and realized we'd never cooked one meal together
You always said, "Why bother?" with the cuisines of the world laid at our feet here everyday
Then I thought of our first date back in Nashville
We shared the pupu platter you enjoyed it with such gusto I took it for a sign
We would have many happy meals together in a warm dining room somewhere maybe even
Brooklyn
That was way back then, and I was just another guy with food on his mind
But this, baby this was our time

This was our time
This was our time
This was our time
What did you have in mind?
This was our time"


Our time - John Hiatt




Ha sido escuchar esta canción esta tarde y enamorarme de ella... Con tu permiso (o sin él), me la apropio.







P.D. Marilyn Monroe





Y hablando de Springsteen y de 'Glee', aunque la original sea insuperable la camarera de 'Pushing daisies' (Kristin Chenoweth será por los restos la camarera de 'Pushing Daisies') y Mr. Schu se lo han currado.


Aunque con el original no haya competencia posible. ¿Que no me creen? Vean esto (aunque sea la décima vez que cuelgo este vídeo aquí... Bufff...


No comment...










"Debo llamar al Secretario de Estado de Ohio
 para decirle que de ahora en adelante no llevaré foto en el carné.

 ¿Sabéis por qué?
Todos deberían reconocerme."

Sue 'Glee' Sylvester



Para que luego me pregunten por qué me gusta 'Glee'. Sólo por ver a Don "Jon Hamm" Draper cantando el "Born to run" con la inestimable ayuda de Tina Fey merece la pena.





P.D.1 Entrada de la retransmisión de los premios Emmy 2010 anoche.


P.D. 2 Gracias a mi chico raro favorito, que me pasó el enlace.

Placeres culpables


Tenía una entrada pendiente, la segunda parte de las series a las que estoy encadenada. Y sí, sé que a nadie le importa. Pero cumplo mis promesas... algunas... generalmente.


Pero no va a ser ahora, que el Jefe acaba de invitarme a un café, y aunque no me guste el café es mi jefe, y aunque no fuera mi jefe...

Me había quedado en "True blood", creo...

Les dejo con Peggy "Elisabeth Moss" Olson, una de mis chicas 'Mad men' favoritas y que ayer en la gala de entrega de los Emmy estaba absolutamente fabulosa. En color, of course, porque ella lo vale.

En movimiento (el caso es andar)





[...]So what if I came knocking? 

So what if I came knocking? 
So what if I came kicking 
And it scared you a little bit, 
And I came on strong 
Would you think 
That there's something wrong with me? 
Or could it be your fears 
Of trying something real 
Or just afraid to touch 
A guy like me? 

[...] 

So if you hear some knocking 
On your window tonight 
You can bet that it's probably me. 
But let it be known 
That we're just a pair of tumbling dice 
And the outcome of these crap shoots 
Is hard to see. [...]

What if I came knocking de John Mellencamp




Ahora que mi Andrés abomina del Twitter ('[...]140 caracteres pueden metérselos profundo en medio del ojete, me importa tres pepinos perder un segundo más en el rebaño de boludos con Blackberry o lo que es peor... conectados a la nada a cambio de demostrar que son infantiles[...]'). Una va y decide conectarse, no al Twitter, que sigo sin tener la más remota idea de qué carajos es (ni intenciones, ni ganas); sino al Facebook, aunque tampoco tenga nada claro para qué sirve, cómo funciona y si a mí me va a servir de algo (sí, lo sé, últimamente le he dado a mi vida una orientación utilitarista que me asusta un poco... sólo un poco).

Llevo demasiado tiempo recibiendo invitaciones de gente, algunos hasta los conozco (o los conocí en otras vidas), que han sido ignoradas automáticamente, una tras otra, sin tregua. Gente que expone su fotografía de frente y de perfil, fecha de cumpleaños, nombre y dos apellidos, estado civil y carencias vitales. Como mi amiga Sal, posando sonriente con su nuevo peinado. Ella, que desconoce la existencia de este blog, ya que de hacerlo pondría el grito en el cielo sin abandonar los pies de la tierra (toda una artista en este menester). Posar para Facebook es políticamente correcto, contar miserias aquí, no; que ya nos conocemos (y de hecho hace casi 20 años de eso).

Como parece que la pregunta de moda ha pasado a ser: "¿estás en Facebook?" , al responder siempre que no, pasaba a tener que aguantar el subsiguiente discurso aburrido y proselitista. Llegué a un punto en el que no hubiera sido capaz de escuchar una vez más la enumeración detallada de todas las ventajas de la red social y acabé por decir que sí, que tenía un perfil allí; y antes de dar paso a la fatídica sentencia ('agrégame como amigo', parece ser que hay algunos que coleccionan amigos en la distancia virtual del Facebook como yo sugus de cereza); lo decía yo antes. Todos tan contentos, ellos en su ignorancia; yo en mi mentira. Dudo que se percataran que en realidad no había cumplido mi (falsa) promesa, ocupados como parecen todos en colgar la foto de su útlimo desayuno y en batir todos los records de desconocidos amigos agregados.

Debo confesar que caí en un momento de debilidad. Estaba el viernes a la tarde esperando que vinieran a colgarme las cortinas (digo, a ayudarme a colgar las cortinas) y como se retrasaron algo así como tres horas, yo allí sentada en mi silla (recuerden que aún no tengo sofá) dándole vueltas a lo de siempre (soy monotemática y absurda, no he acabado de entender eso que siempre repite mi madre, que si una cosa no tiene solución para qué darle más vueltas, y si la tiene, pues igualmente). Sonaba Shostakovich, que a mí siempre me baja las defensas. Algunos tienen que tomarse un cognac (o dos o tres, échale la culpa al alcohol de tu presunta desinhibición) para desnudarse, quitarse disfraces, y capas cual cebolla humana. Yo escucho a Shostakovich y sin dejar de ser yo, acabo mostrando partes de mí de las que ni yo misma soy consciente de poseer. Bien, esto no es cierto, si de algo puedo presumir, probablemente lo único, es de conocerme bien a mí misma; pero estarán de acuerdo conmigo en que suena bien al decirlo/escribirlo.

De pronto me llega una nueva invitación de Facebook que ignoro como es lo oportuno, más por inercia que por premeditación. Era de alguien que sí conocía; o conocí, más bien. Hace poco nos encontramos por inciertos motivos, sienta bien eso de ver casi 20 años después al amor imposible de tu adolescencia, ése que ignoraba tu existencia, que te hacía sentir invisible; y ser tú ahora la que le ignoras, la que le traspasa con la mirada sin detenerse en su presencia. Al que cuesta reconocer por lo mucho que ha cambiado sin ni siquiera haber cumplido los 40, en realidad debe de andar por los 36; y al que le cuesta mucho reconocer que la mujer tímida e insegura que tiene delante es la misma adolescente tímida e insegura de veinte años atrás. Me temo que tanto le cuesta reconocer que ni siquiera me reconoce y se inicia un baile de fingidas sorpresas y velados descubrimientos.

Así que allí estaba yo, con Shostakovich de fondo, que me provoca aflorar sentimientos y hasta ternuras, impaciente y sobria; combinación imperfecta para acabar meciéndome peligrosamente en un abismo de deseos incumplidos. Por eso acabo por elegir el Facebook (al final todo se reduce a una elección), la seguridad de lo desconocido e incierto y olvidar que es viernes y que no tengo el valor para quedarme con la inseguridad del otro, también desconocido e incierto y con la hospitalidad ofrecida en la calle del Arenal.





P.D. Ya saben, para todo lo demás me encontrarán a partir de ahora en la red de redes... Una buena pregunta sería qué es todo lo demás. Les prometo que cuando lo descubra se lo cuento, aquí, claro.

domingo, agosto 29, 2010

Una habitación luminosa llamada día




"No te mereces el poder de Madonna. 
No tienes confianza en ti misma, control sobre tu cuerpo, ni magnetismo sexual.
Resumiendo, tienes la sensualidad de esos pandas que están en el zoo que se niegan a aparearse." 

Sue 'Glee' Sylvester



Odio tanto los domingos por la tarde como a veces me odio mí misma, aunque lo segundo, a veces, sólo a veces, sea pasajero. Bien lo cantaba Drexler, disco rayado que hoy sólo tiene cara B... bo me lo tengas en cuenta.




P.D. Jane Wyman

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