sábado, noviembre 14, 2009

Little girl blue



"Our conversation was short and sweet
It nearly swept me off-a my feet.
And I'm back in the rain, oh, oh,
And you are on dry land.
You made it there somehow
You're a big girl now.

Bird on the horizon, sittin' on a fence,
He's singin' his song for me at his own expense.
And I'm just like that bird, oh, oh,
Singin' just for you.
I hope that you can hear,
Hear me singin' through these tears.

Time is a jet plane, it moves too fast
Oh, but what a shame if all we've shared can't last.
I can change, I swear, oh, oh,
See what you can do.
I can make it through,
You can make it too.

Love is so simple, to quote a phrase,
You've known it all the time, I'm learnin' it these days.
Oh, I know where I can find you, oh, oh,
In somebody's room.
It's a price I have to pay
You're a big girl all the way.

A change in the weather is known to be extreme
But what's the sense of changing horses in midstream?
I'm going out of my mind, oh, oh,
With a pain that stops and starts
Like a corkscrew to my heart
Ever since we've been apart".


Hoy me he despertado y levantado pasadas las seis. ¿Y qué hago yo un sábado del mes de noviembre a esas horas de la mañana deambulando por la casa?. No es que me falten motivos para dormir poco y mal, pero tampoco me sobran. Sobre el libro en la mesilla de noche, las ganas de leer se esfumaron antes de llegar, un post-it amarillo con el listado de cosas por hacer esta mañana y al que aún no me he enfrentado y dudo, cuando ya llevo más de cuatro horas en pie, que llegue a hacerlo. Con letras mayúsculas y encabezándolo "azulejos pared/plato de ducha". No sé me ocurre peor motivo al que dedicarle una mañana de sábado. No me apetece hacerlo sola, aunque sean para mí y probablemente no escuchara ni hiciera caso a las opiniones de los demás. Pedirle a mi madre que me acompañe no es una opción, como no lo es pedírtelo a ti. Descolgar el teléfono y atravesar dos mil kilómetros de distancia para que una voz al otro lado me arrope y me consuele, tampoco. Ya no sé lo que quiero, lo que necesito, lo que siento, y aunque siga sabiendo lo que no quiero, eso nunca fue suficiente. Y no, a mí misma nunca he conseguido engañarme.




0 perdidos en el laberinto:

Related Posts with Thumbnails