miércoles, octubre 28, 2009

La poesía como un arma





"Hubo un tiempo en que mis únicas pasiones eran la pobreza y la lluvia.

Ahora siento la pureza de los límites y mi pasión no exisistiría si supiese su nombre"

Antonio Gamoneda



Sigo con Gamoneda. Me traslado a la infancia y suena Schubert.

P.D. Clara Schumann (el Schu impostor).

martes, octubre 27, 2009

Lo mejor de lo peor


"Lo mejor de lo peor
es que lo peor de mi,
es lo que sabe mejor
aunque lo quiera ocultar
simpre me vuleve a salir.

Lo mas duro de entender
es poque no soy capaz
de tirar de mi yo sola
cuando veo que no estas
y sale lo peor de mi.

Y las torres son tan altas,
y tan grandes los gigantes
que me asusto y me estremezco
al verme tan pequeña y tan fácil de pisar.


Me convierto en una sombra
que no la reclama nadie
es más por miedo que por frío
cuando veo que no estas
sale lo peor de mi.

Lo mejor de lo peor
es que lo peor de mi,
es tan negro y absurdo
que me mata la verguenza
el saber que sigue ahí.

Me grita como poseso
para hacerse notar
pero solo lo consigue
cunado sabe que no estas y sale lo peor de mi.

Y las torres son tan altas,
y tan grandes los gigantes
que me asusto y me estremezco
al verme tan pequeña y tan fácil de pisar.


Me convierto en una sombra
que no la reclama nadie
es más por miedo que por frío
cuando veo que no estas
sale lo peor de mi.

Más por miedo que por frio
cuando veo que no estas
sale lo peor de mi."


Escucho a Luz, tan grande, y se me van las ideas y sus letras sustituyen a las mías.


Lo (poco) que queda de mí


"Tu inocencia es como un cuchillo delante de mis ojos..."

Antonio Gamoneda


Sentada en el suelo rodeada de muebles que esperan una vida mejor alejados de mí y un par de latas de cerveza. Ojalá todos tuvieran tu sentido de lo que es correcto, me dice. Y yo sólo puedo pensar que he actuado bastante lejos de esa correción que se me presume cuando cual mujer desesperada reclamé la ayuda de su fortaleza física sabiendo, como sabía, que no iba a negarse, que no podía negarse. Es fácil tratarme, añade. Y yo no quiero seguir escuchando, sé lo que viene después y hoy no me apetece escucharlo. No, una vez más no... Conmigo puede ser como es porque no le juzgo ni le intimido, porque me bebo tres cervezas sin complejos y acabo hablando de fútbol o de motos sin que me interesen ninguna de las dos cosas y ni siquiera se me nota porque aun sin interesarme por momentos me interesan. Los caballeros las prefieren rubias pero se casan con las morenas. Que bueno que no me parezca a ninguna de sus ex-amantes, dicen todos siempre, aunque luego sigan suspirando por ellas y no por mí.



Viaje a ninguna parte



"I'm so broken babe
But I want to see
Some shining eye
Some of my beauty
My lostest beauty"

Escuché esta canción y me acordé de ti. Aunque de ser sincera no necesito motivos para recordarte porque siempre estás ahí.

lunes, octubre 26, 2009

Que sepas que el final sí empieza hoy





No me gusta, pero es Sabina... y le debo tanto... En eso también coincidimos. Ya son demasiadas cosas.

Las maletas ya están abiertas. Leo demasiado rápido, no proceso la información, devoro las palabras. No me comunico, me despierta de mi ensoñación el timbre del teléfono y es para él. El tiempo no pasa. Me meto en guerras que no son las mías, que no me van, en las que estoy condenada a la derrota. Y me siento terriblemente culpable, no por perder, a eso estoy acostumbrada, sino por no saber decir "no" a tiempo. Y me engaño, le debo tanto. Y me importa, pero no me importa. Como vulgar marioneta en un Puppentheater cualquiera quiero que alguien maneje mis hilos, que al llegar el final de la función haga reposar mis huesos en el fondo del baúl mientras son otras quienes se llevan los reconocimientos y aplausos.

domingo, octubre 25, 2009

Avería y redención


Hablamos de la honestidad (brutal de Calamaro). De la propia, tan mal entendida, de las ajenas, tan escasas. Mar opina que me equivoco, una vez más. Mel se pone romántico y me da la razón. Son la voz de mi conciencia. No haré caso a ninguno de las dos. Para eso son los consejos, para obviarlos.

Qué le voy a hacer si me hicieron así. Si pregunto demasiado, si cuento, si digo lo que siento y pienso y no le tengo miedo a que las respuestas no me gusten, a la inoportunidad de mis palabras. Si no lo hiciera dejaría de ser yo, y si dejase de ser yo dejaría de gustarme a mí misma aunque les gustase a otros.







P.D. 1 Enciendo la tele y sale Pau, y yo, que jamás he escuchado enterita ninguna de sus canciones me siento atrapada por ésta. Seguro que en unas horas se me habrá pasado.

P.D. 2 Sigo desconcertada por el cambio de hora. Esta mañana acabé enciendo la tele a eso de las nueve y me encuentro con "Sensación de vivir", cuando aparece el padre de Dylan y este deja a Brenda por Kelly, no puedo evitar preguntarme por qué atesoro en mi memorio tanta información inútil.

P.D. 3 Fiel a mis principios me voy a ver "Que el cielo la juzgue", Gene Tierney está impagable en esa película. Un par de cervezas y dos tequilas compartidos siempre son mejor que una tarde de domingo.

P.D. 4 El título, obvio, se lo he robado a Quique González.

sábado, octubre 24, 2009

Shelter from the storm


Me gustaría explicártelo. Sé que lo entenderías, supe que lo sabías, de seguro que acabaré por hacerlo. Siempre lo hago, más temprano que tarde, aunque tengas tus dudas. Y tú preguntarás y dejarás de sonreir adoptando ese aire de superioridad docente mientras damos vueltas y vueltas sin rumbo ni dirección en una ciudad fantasma a altas fiebres de la madrugada. Me llamarás E. por cuarta vez y yo dudaré si corregirte. Demasiadas letras E. en esta historia. Firmamos igual, te gustaba esa coincidencia. Más tarde supe de los fantasmas que compartían esa firma. Ya era tarde, la otra E. se me había adelantado, también quiso ser tu refugio en la tormenta.


I’d like to kiss you, but I just washed my hair



Sugiero que nos están echando, han apagado las luces. Me trago las ganas, obedezco las reglas.

Y todo lo demás... también.




P.D. Bette Davis y Richard Barthelmess en "The cabin in the cotton".

Volveré a ser lo que nunca fui


Suena Tom Waits. Me gusta esa canción. Simplemente It's closing time. No le des más vueltas. Hace meses que me acompaña. En realidad toda mi vida. Pero sí, es cierto. I don't want to fall in love with you, 'cause falling love just makes me blue.


miércoles, octubre 21, 2009

Non stop



M. acaba de cumplir los 18. El tiempo no pasa deprisa, sólo nos lo parece. Aún recuerdo la primera imagen de A. embarazada, aquel verano de hace 19 años, del que apenas recuerdo nada. En la estación de Zurich, cuando en Europa aún se viajaba en autobús y los trenes iban hacia el este. Tardarían todavía años en desembarcar los vuelos low cost en nuestras vidas.

Busco un vuelo para las Navidades, algo más de dos semanas de vacaciones. Todo me resulta carísimo. Volar desde Asturias es una utopía por menos de 300 euros. Iberia tiene el monopolio. La opción de quedarme no se contempla. Me gustan las Navidades. Tengo la extraña capacidad de seguir disfrutando de ellas. No sé por cuánto tiempo. Mientras las presencias superen a las ausencias.

Mi lista de prioridades se incrementa de forma inconstante. El alicatado del baño, un sofá de piel rojo, paredes pintadas de blanco y un televisor renunciable. D. no opina lo mismo. El fantasma y la Sra. Muir no es digna de verse en una pantalla de ordenador. Los televisores de ahora se cuelgan en la pared, dice. Me ahorro el mueble, cierto. Me parece una razón convincente. Pero ganan el plato de ducha y su respectiva mampara, tengo la manía de ducharme todas las mañanas y algunas tardes. Ahora todo se paga a plazos, me apunta alguien.

Mi compañero sigue hablando solo y sigue sin hablar conmigo. Tampoco yo con él. Lo intenté, al principio. Un día traté de hacerle una consulta, procedimiento sancionador abreviado. Al fin y al cabo es abogado. No supo contestarme. Fin del intento de socialización. El cine manga y los videojuegos me resultan ajenos y carentes de interés, a él todo lo demás.

Tengo que hablar con el portero. Toda una novedad tener portero físico. Prometió cambiarme la cerradura. Puede que sea una paranoica, pero no pienso pasar una sola noche en mi nueva casa sin haberla cambiado antes.

Un usuario de los servicios públicos me regala una caja de bombones por hacer mi trabajo. Él considera que le he perdonado la vida. Intento sacarle de su error. No lo consigo y me como los de chocolate blanco y con leche. Regalo el resto. El chocolate ya no me pone. Será mi comida del día. Esta tarde tengo una cita y pretendo lucir un vestido que hace un año que no me pongo.

Ayer estuve en Primark. Mi primera compra allí y la tercera vez que entro desde que la abrieran hace ya más de un par de años. Me producen urticaria esas bolsas de rejilla y los montones de ropa desordenada me confunden. La primera vez que entré las colas, la ropa horripilante y el olor a petróleo de la sección de zapatería me hicieron salir por pies sin mirar atrás. Me compré unas medias. Hace siglos que no me pongo una falda y/o vestido. Pero hace demasiado frío, no creo que las estrene. Los panties son más cómodos, aunque menos prácticos para según que menesteres. Hoy me apetece ir al cine.

Me llama M. El Mexicanito lindo ha regresado. Cómo contarle que nunca se ha ido.



lunes, octubre 19, 2009

Pasaba por aquí



Hoy no he tenido un buen día. Tampoco ha sido malo. Ha pasado sin más. Ha regresado la lluvia. Comienzan a amarillear las hojas y la gente ya luce abrigos y botas. Me gusta el cambio de estaciones, promesa de lo venidero. Y estoy contenta, sin más, sin motivos ni apariencias. Mi compañero (laboral) sigue sin hablarme, aunque se pasa la mañana hablando consigo mismo. Hoy me ha dado "miedo", pero por primera vez en mucho tiempo no me ha importado.



Tengo una pregunta para Vd.


Tanto Nebroa como Busca se han ofrecido (aceptado) amablemente a convertirse en mis asesores en materia erótico-sentimental. Así que abran juego. Aquí les lanzo la primera cuestión-pregunta-duda existencial. ¿Qué hacer ante un amor no correspondido?

Creo que yo siempre lo he tenido claro. Mi respuesta es huir, da igual hacia donde o en qué dirección, aunque acabe siendo la equivocada. Y me da igual que sea yo la que no corresponde o mi persona la no correspondida. Es pura higiene emocional, también con su punto de cobardía, cierto. Huir del dolor, del propio y del ajeno, del que una provoca, involuntariamente, y del que sufre, incluso voluntariamente.

Pero a veces, en ocasiones, se me antoja tan difícil…




P.D. Ingrid Bergman y Cary Grant en "Encadenados".

viernes, octubre 16, 2009

Con las ganas


Puede que sea la mudanza, nueva casa, nuevo karma. Las paredes pintadas de blanco, menos es más. De repente ligo con desconocidos en plena calle. Lo intenta con la vieja excusa de la búsqueda de una calle inexistente. Me tropiezo con un chico guapo, encantador y aparente que incluso escucha mis opiniones. Retomo dos relaciones (amistosas) que nunca debí permitir que se perdieran. Y por encima de todo, me enamoro y ni siquiera me importa no ser correspondida. Bueno, esto último no es del todo cierto, pero no he sentido la necesidad de montar un drama. Es lo mejor que me ha pasado en estos dos últimos años (exceptuando a D., obvio, pero entonces no era yo la enamorada) y eso tengo que celebrarlo. He vuelto a sentir, a sonreir sin motivo ni causa aparente, a emocionarme cuando ya pensaba que eso era imposible. Claro que me gustaría que las circunstancias fueran otras. Es evidente que sé que hice algo mal o simplemente que me demoré demasiado en tomar decisiones que no debían haber sido decisiones sino impulsos y que tal vez llegué tarde. Pero ni modo, me alegro tanto de haberme cruzado en su camino o que él se cruzara en el mío...

Sé que debo olvidarlo y alejarme mientras aún esté a tiempo de mantenerme lejos del dolor que inevitablemente llegará cuando ya no me resulte suficiente estar sentada a su lado en el sofá, mi cabeza apoyada en su hombro. Pero hoy no puedo, tampoco mañana ni la semana que viene. Llegará el momento y ojalá esté preparada entonces. Ojalá haya encontrado ese día cualquier motivo que me lo haga más fácil, que los defectos que hoy encuentro adorables se conviertan en insoportables.


miércoles, octubre 14, 2009

Los domingos se han hecho para bailar (dicen algunos)



Sal siempre (me) dice que hay que tirar p’lante aunque sea a costa de darse de cabezazos contra la pared reiteradamente. Siempre de frente y luego que salga el sol por Antequera. No seré yo quien le quite la razón que es posible que tenga. Quién sabe, a lo mejor a ella le funciona. O tal vez el maquillaje borre las cicatrices y la sonrisa sea la mejor de las constancias. Para mí, un no es la derrota más absoluta y un quizás, la rendición, que a tiempo, dicen algunos que es una victoria.

Sonaban los Burning en un bar de esos en los que aún suenan los Burning. Estuve a punto de decir lo mucho que me gustaba esa canción, pero no, no éramos dos.


Plegaria


Me gustaría pedirle al tiempo que diese marcha atrás hasta el momento en el que no te conocía y yo vivía mi vida, pequeña y ordenada, sin altibajos ni emociones, sola pero con mi compañía para el te de las cinco. Me gustaría pedirte a ti el favorcito de que me borraras de tu vida. Que te olvidaras de mí si es que en algún momento me recuerdas... Yo... no podré hacerlo.



Related Posts with Thumbnails