martes, septiembre 28, 2010

Lo peor no es el miedo, sino el entusiasmo que se esconde tras el miedo



Alguien me preguntaba hace poco dónde se acababa el personaje y dónde empezaba la persona, o al contrario, aunque creo que esto no viene a ser lo mismo. Y otro alguien, aún más recientemente, se escandalizaba por ciertas cosas escritas.

Cualquiera que escribe de forma pública tendrá sus motivos, que puede que no difieran tanto los unos de los otros. Por lo general elegirá un tema. Unos hablarán de cine, otros sobre la reproducción del berberecho salvaje y otros sobre sí mismos, o al menos una parcela de su vida. Creo que era Pérez Reverte el que decía ayer en 'El País' que lo bueno de la ficción es que te permitía hablar de ti mismo disfrazándote, distanciándote de lo que cuentas, partiendo de lo real hasta que todo parezca mentira o todo lo contrario.

Yo soy yo, la persona que en sus aburridas mañanas laborales (y algunas tardes) aquí escribe. Tengo un nombre y dos apellidos gemelos, y si me vieras por la calle no me reconocerías. No llevo la tristeza, ni la soberbia, ni la amargura escrita en la cara. Me levanto todos los días al son del despertador, desayuno a veces, me lavo el pelo a diario, me corto las uñas y hasta me pinto las de los pies. Le doy los buenos días al portero y tengo un sueldo a fin de de mes, una hipoteca y hasta un coche que me trae y me lleva. Tengo mis días, mis sonrisas, mis afectos y mis sueños. Mis tristezas, como todos, y mis filias, imagino que igualmente como todos vosotros. Un sentido del humor bastante retorcido, puede que parezca más seria de lo que realmente soy. Soy insegura, hipertímida, mido 175, tengo el pelo rizado y aunque no sería nunca Miss Universo, tampoco me llevaría el primer premio en el concurso de aspirantes a Miss Fea en las fiestas de mi pueblo.

Yo sé lo que cuento, por qué lo hago y a quién me dirijo. En el caso de que haya motivos o destinatarios, que no siempre. Y a veces digo tacos, sí, aunque allá fuera raramente lo haga. Porque parece que es terrible que haya dicho que quiero chuparte la polla en la última fila de un cine, o que me masturbo y he fingido orgasmos. 'Cómo te gusta provocar', me dice alguien. Y no, nada más lejos de la realidad. Más provocación es contar ciertas cosas que he contado sin decir, más provocación es decir que echo a alguien de menos (incluso a mí misma). Simplemente cuento lo que me da la gana, porque me da la gana y porque tengo en ese preciso instante ganas de contar lo que cuento y me importa menos que nada lo que tú, o él, o ella, o vosotros, penséis de mí.

Algunos de los que por aquí pasan me conocen, por muy distintos y variados motivos. Conocen a la persona real, a la de carne y hueso. A algunos les caeré peor, a otros mejor; cada uno se habrá formado su propia opinión sobre mí, sobre la persona real, la que está delante, o detrás, según se mire; porque lo primero que se hace, que se establece, es una línea divisoria; lo que aquí está escrito, acá se queda, no cruza esa línea. Yo soy esto, pero no sólo esto. Sería demasiado fácil sólo ser un personaje, demasiado atractivo... y muy aburrido.

El anonimato, hace mucho tiempo perdido, es lo que tiene. Ya lo conté hace tiempo... cómo dije, cierto: "estoy atrofiada emocionalmente, soy frígida, asexual y anorgásmica, torpe, patológicamente tímida, egocéntrica, envidiosa y un poco idiota. En definitiva, una inadaptada social..."

No, no estoy orgullosa de ello, simplemente lo asumo... y si estoy luchando por cambiarlo o mejorarlo no es algo que sea de la incumbencia de nadie, y ni mucho menos éste es el lugar para contarlo.

Todo lo demás... está en los libros. Y para las quejas y reclamaciones:

daeddalus@gmail.com


23 perdidos en el laberinto:

marikosan dijo...

Personas cortas de miras que se escandalizan al leer polla, masturbación u orgasmo. Yo no te conozco, ni poco ni mucho, pero por experiencia, te adivino "bipolar" como les gusta decir a muchos, es decir que te liberas aquí y se crea una especie de submundo, que en realidad poco tiene que ver con lo que hacemos día a día. El caso es que déjalos que hablen, bien o mal, lo importante es que hablen.

Daeddalus dijo...

No, si hablan de uno que lo hagan bien, que mal ya lo hacen demasiados...

Tampoco se trata de crear una barrera infranqueable entre dos mundos, porque el uno no existiría sin el otro. Lo que quiero decir es que yo soy mucho más de lo que aquí se muestra, porque esto es sólo una pequeña parte, una sola arista de las muchas que componen a las personas.

Anónimo dijo...

Esto es un espejo, querida E., un lugar sin lugar, en el que la vemos (y nos vemos)donde no está (y no estamos). Su imagen, la que aquí transmite, viene de un contraemplazamiento, un lugar tan distinto de todos los demás que está fuera de todos ellos, aunque resulte efectivamente localizable. El espejo existe realmente, y posee, respecto del sitio ocupado por quienes en él nos miramos, una especie de poder de remisión en virtud del cual nos encontramos ausentes de donde estamos.

Seguramente mis razonamientos son abstrusos, y están expresados con torpeza. Amén de repetirme. Debo estar mayor ya.

L.

Daeddalus dijo...

Al que me asomo voluntariamente cada día...

Y sí, se está haciendo mayor, y hay cosas que uno ya no puede permitirse.

Anónimo dijo...

Perdonaaaaaaaaaa!!!!!

jajajajajajajaja

Daeddalus dijo...

¿Perdonar? ¿Por hacerte reír? En absoluto, más bien al contrario, agradezco tus risas. A ver si alguien comienza a tomarse esto con el sentido del humor adecuado.

Aida dijo...

Y al que no le gsute, que no mire. Más sencillo...imposible!
Yo tengo un blog en el que no escribo más que tonterías, mis tonterías, pero sería incapaz de hacerlo si el anonimato no me protegiera. Soy capaz de permitir que los que me leen sepan quién soy, pero no al revés, no puedo dejar que mis conocidos de siempre lleguen a leerme.

Amber dijo...

Daedd, el título que le has puesto a esta entrada resumen todo, todo un conjunto de realidades.
Nada más que añadir... Bueno, sí... Me encantan las fotos de tu blog. Me tranportan a aquéllos "The Best Years of our Lives", tomando prestado el título de una plei clásica.

Qué tengas buen día,

Amber

Nebroa dijo...

Una vez más, déjame que lo firme. Quien monta una persona por lo que lee en el blog, quizá es corto de miras, o falto de imaginación, o todo le es más sencillo si encuadra, encarcela, cuadricula. Cada uno que haga con sus visiones y pasiones lo que le venga en gana, pero al menos deberíamos ser conscientes siempre de que esas ideas y sentencias que se nos ocurren acerca de otro, sea aquí o allí, no tienen por qué ser inamovibles, certeras y absolutas. Vale, piensa lo que quieras de mí, pero si un día me salgo de tu imagen, considera la opción de que fuiste tú el que erró al limitarme y no yo al expresarme.
Dame un abrazo! Y te invito a café Daed!

violetazul dijo...

Pues conociendote real o imaginariamente, a mí me caes bien.

Ra dijo...

Me quito el sombrero.

Anónimo dijo...

La barrera del anonimato, es siempre muy difícil no abusar de ella, obviamente tu compartes aquí los sentimientos que te dan la gana, imaginarios o no, reales o a medias. Pero eso tu lo tienes claro y el que te lea normalmente también. Yo lo único que puedo decir desde mi visión detras del cristal, es que siempre me alegro por leerte y no quiero buscar entre lineas cosas que no existen, tampoco entiendo que la gente se asuste cuando dices esas cosas, pero alla ellos con sus gustos, para mi este blog es de los pocos que sigo y me parece lleno de muy buen gusto, lleno de contrariedades y sobre todo lleno de unas palabras que solo pocos son capaces de escribir tan bien como tu. Algunas mañanas me alegras otras no y alguna que otra me da por comentar. Es lo que hay Felicidades por esos momentos.

Daeddalus dijo...

Supongo que a mí me pasa lo mismo Aida, que me resulte extraño que alguien que te conoce te lea. No sé, porque tal vez en ese caso el juicio que se forme sobre lo que escribes sí llega a importarte.

Daeddalus dijo...

Es que a veces, Amber, nos quedamos anclados en el miedo y no somos capaces de ver más allá, y ahí detrás a veces hay un mundo, que incluso puede llegar a asustar más que el propio miedo, que al fin y al cabo siempre puede vencerse.

Daeddalus dijo...

No me gusta el café, Nebroa, pero seguro que se me ocurre otra cosa a la que puedas invitarme...

Y una vez más, qué voy a contar que tú ya no sepas.

Daeddalus dijo...

Gracias, Violeta, y tú a mí :)...

Daeddalus dijo...

Pues si tú te quitas el sombrero, Ra... entonces poco más puedo añadir.

Daeddalus dijo...

Anónimo... sólo puedo decir que siento que haya mañanas en las que no te alegre.

C. C. dijo...

Tú y todos los que venimos por aquí a leerte lo hacemos voluntariamente. Y el que se queje es por vicio. Ya me gustaría a mi tener la facilidad de palabra (y de teclado) para decir las cosas. Así que yo debo estar aqui..para aprender? ;-)

Anónimo dijo...

Daeddalus, no es culpa tuya que haya mañanas en las que no me alegres hay mas factores que influyen, prefiero quedamer con las que si lo haces nada mas, el resto cada uno se las alegra como puede y quiere, pero gracias por preocuparte, me parece que algún día tendré que salir del anomímato de anónimo, aunque presiento que como bien dijiste un día por la IP se saben muchas cosas. Aún así gracias por esas mañanas en las que si pones una sonrisa en mi cara.

Daeddalus dijo...

Si aprendes algo de mí, C.C.... eso sí que sería extraordinario.

Daeddalus dijo...

Pues no Anónimo, no tienes porque dejar de serlo a no ser que ése sea tu deseo. Sólo si quieres mostrarte o identificarte, a mí para nada me molesta que la gente me escriba de esa forma. Y tampoco me pongo a averiguar IP's o localizaciones, siento que es una intromisión absurda que no me corresponde. Una vez sí lo hice, cierto, pero fue por extraños motivos que ahora poco importan. Y no negaré que no siento curiosidad por saber quién está ahí detrás, de hecho una vez pasé lista y algunos levantaron su mano. Pero no va más allá de la malsana curiosidad que no lleva a ningún lado y poco importa. Sí me gustaría saber, por qué negarlo, si determinada persona o personas lo hacen, aunque la respuesta debería ser mucho más simple, tan sólo preguntar si me sigue leyendo.

Larisa dijo...

Daeddalus:

Me guzta lo que dices y cómo lo dices. Es verdad.

He aquí un personaje que se quita el sombrero por ti.

Si me lo permites, pasaré por esta, tu virtual casa, de vez en cuando.

Abrazos

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