martes, febrero 19, 2008

Liz Phair



"Holding hands with you when we're out at night
Got a girlfriend, you say it isn't right
And I've got someone waiting too"

Why Can't I Breathe

Eva (Vida y mujer en hebreo)


"Tan inmenso
era el frío en la ciudades
que algunos sabían que no era locura [...]"

Leopoldo María Panero



Veía Callejeros en Cuatro, un programa de los viernes por la noche, una especie de documental, como esos de la 2 que todos aseguran ver en las encuestas. Me gusta porque huye de la moral y de la estética. Un reportero cámara en mano se adentra por igual en el barrio de las 3.000 viviendas en Sevilla o en la Cañada Real en Madrid, como en las casas (de lujo) que se alquilan para los rodajes de películas y series o en los inmuebles en venta más costosos de España, sin hacer preguntas ni juicios de valor, mostrando miserias propias y ajenas, realidades que al menos a mí me resultan del todo lejanas. Es fácil mirar para otro lado, evitar los extrarradios o simplemente cambiar de acera.

Sobre una colcha que parece de satén, en un tono que roza sin alcanzarlo el fucsia, se sienta y mira a la cámara cruzando las piernas enfundadas en unas medias electrizantes, una cuasi adolescente que probablemente sea menor de edad. Sonríe forzadamente y evoca un acento que no consigo ubicar, tal vez es checa o polaca, no creo que rumana. Rubia, demasiado pálida y de aspecto frágil. Trabaja en un burdel de carretera en el Sur. Dice que es pequeño, no más de veinte chicas, que no vino engañada, que sus padres no saben a que se dedica, que tiene un novio, que en unos pocos años se retirará. No le gustan los españoles, son demasiado ruidosos, algunos de ellos muy sucios, alude a la falta de higiene de sus clientes y al exceso de alcohol que en ocasiones los hace intratables. Mantiene el mito de que muchos de los hombres que se acercan a ella sólo pretenden ¿charlar?. De vez en cuando trabaja por libre, cobra 10 euros por un francés y 20 por un completo (no recuerdo exactamente la palabra que usa) y nunca, pero nunca, besa en la boca.

Eso mismo le soltaba el personaje de Julia Roberts a Richard Gere en Pretty woman y yo que creía que semejante declaración de principios tan sólo formaba parte de un guión cinematográfico made in Hollywood. Dudo de todas formas que esta chica haya visto la película y en todo caso la prostituta que interpretaba Julia Roberts poco o nada tiene que ver con la realidad, imagino, aunque la realidad se situe en Sunset Boulevard.

Supongo que en la película todo esto tenía su lado moralizante, presuntamente romántico y efectista. La chica besa al chico cuando se enamora de él y a mí la película en general y ese detalle en particular me parecía absurdo e irreal (más irreal de lo que suele resultar la ficción hollywoodiense). Y de repente sentada como estaba un viernes noche en el sofá, sola, con los restos de la cena a un lado, cojines y una manta a otro me di cuenta de que en estos momentos yo también me siento (y me comporto) como una puta.

Desde que no estoy enamorada soy incapaz de besar al partenaire de turno en la boca. Al principio no me daba cuenta, simplemente le echaba la culpa al otro, comenzándome a preocupar seriamente por elegir siempre a tipos que apenas supieran besar o lo hicieran tan rematadamente mal. Pronto supe que no sólo se debía a mis malas elecciones al regresar a bocas que en tiempos pasados me gustaban y cuando esquivé rotundamente aquel sabor a tabaco negro y ginebra que ya creía olvidado y que me volvía loca no hace tanto, entendí que algo no funcionaba (y estaba vez era yo).

Con las excusas más peregrinas y absurdas huyo de las bocas que buscan bocas ante la incredulidad. las más de las veces. cómo si fuera tan difícil comprender que los besos, no tanto las caricias, pueden resultar incompatibles con el sexo. Tal vez a partir de ahora y hasta nuevo aviso (que mi corazón vuelva a latir) debiera establecer tarifas al modo de las prostitutas, pero qué quieren que les diga, 10 euros por un francés y 20 por hacer el amor, ésa era la expresión que la chica utilizó, ahora lo recuerdo, lo de completo fue de mi invención, me parecen unas cantidades francamente escasas, así que prefiero seguir follando cuando y como me apetezca, es decir esquivando y negando besos, y como de momento nadie nos ha dejado claro a dónde van los besos que no damos, que guardamos (creo que así lo cantaba el ínclito Victor Manuel) yo los iré guardando. Tal vez para hacer uso de ellos en el futuro o para acabar vendiéndolos en el rastro, parece que muchos andan inmersos en tiempos de escasez.

Advertidos quedan, y no es tan mala excusa. Te besaría... pero acabo de lavarme el pelo.

lunes, febrero 18, 2008

Voy a hacer pupita



Jueves y viernes fueron noches de conciertos. Diametralmente opuestos, tal vez como muestra de dos ciudades distintas con escenarios sin apenas nada en común.

Más cercano (en todos los posibles sentidos) Toli Morilla en un teatro incomprensiblemente a medio llenar (por eso de ver la botella). Una nunca ha acabado de entender del todo la escasa respercusión que tiene este hombre, tal vez porque se aleja del folk más o menos tradicional y que hoy por hoy parece ser la única manera de abrir orejas cantando en lengua asturiana. Para mí fue un regalo escuchar a Luis García Montero, a Xuan Bello o a David González, siempre donde no se le espera, a través de su voz y su llingua. Grata sorpresa por cierto descubrir que Jorge Otero sigue en la brecha y afinada su guitarra.


El plato fuerte sin embargo y al menos en lo que a expectativas se refiere, llegaría el viernes en la ovetense sala Tribeca con una señorita llamada Mar Orfila que responde al sugerente nombre de Mürfila. No le faltó (falta) actitud, presencia, voz, ni siquiera repertorio pero si las ganas y el tiempo, bastante escaso, aunque me dió la impresión que una gran parte del casi por otro lado inexistente respetable casi agradeció esto último.

miércoles, febrero 13, 2008

Patty Griffin



"Its hard to know when to give up the fight
Two things you want will just never be right
Its never rained like it has to night before"

Rain

Silencio y desafíos



"No me cuentes después, no me jures quizás,
cuando pienses tal vez no me trates de usted,
no me digas jamás,
dale cuerda al reloj, corazón, cuando quieras volar;
si la gente me llama Pasión por algo será… "

Pasión Vega


Ayer volvías a salir en la tele, en el noticiero para ser más exactos. De un tiempo a esta parte te has hecho famoso y sales en periódicos e informativos, y la gente habla de ti e incluso te convierten en el protagonista de quejas y reclamaciones en la sección Cartas al director. Ocupas un despacho en el insomne e innombrable edificio administrativo, colgada la bata y exiliado de la profesión de la que tan orgulloso te sentías. Un chófer a tu permanente disposición y la corbata como perenne uniforme. Aguantas estoicamente insultos e improperios, descalificaciones y malas palabras, parece que todo el mundo se ha puesto de acuerdo en ello. No te conocen, obviamente. Si lo hicieran ni se creerían lo acertado de su juicio aunque lo cortés no quite lo valiente.

lunes, febrero 11, 2008

Colbie Caillat

"What am I gonna say

when you make me feel this way

I just........mmmmmm"

Bubbly

¿El tamaño importa?


Dicen que una imagen vale más que mil palabras. No siempre lo tengo muy claro, ¿qué le pasaría a Sofía Loren por la mente viendo las exhuberancias de Jane Mansfield? Envidia, rencor, admiración, desprecio...



En todo caso Javier Marías en el tercer volumen de "Tu rostro mañana" (Veneno, sombra y adiós) los describe a la perfección.




El tiempo de la felicidad


Por (extraños) motivos que no vienen al caso y poca importancia tienen me encontré este fin de semana con alguien a quien había conocido unos veinte años atrás. Me temo que una debe plantearse haber alcanzado ya una cierta edad cuando comienza a tropezarse con gente a la que conoció hace ya tantos años.

No recuerdo la fecha exacta de aquel verano, porque fue un verano. Yo tendría unos 12 o 13 años y él bastantes más, en todo caso nunca supe su edad, supongo que rozaría los 20 y que ahora rondando los 40 sigue pareciendo el mismo de entonces. Si acaso alguna cana bien disimulada en su pelo rubio.

Supongo que de habernos encontrado espontáneamente y por casualidad le hubiese reconocido sin dudarlo, no tanto él a mí… Si eras una cría que apenas levantaba dos palmos del suelo cuando yo tonteaba con tu hermana, me dice de pie (que somos de la cuenca) en una barra de Gascona. Dato un tanto inexacto puesto mal que le pese a muchos yo siempre he levantado bastante más de dos palmos del suelo, incluso a los 12 años. Si no recuerdo mal ya era más alta que mi hermana, tres años mayor y fugaz novia suya cierto tiempo después de aquel verano en el que se conocieron.

Me parece que a él le hubiera gustado que la noche se alargase, que tras las sidras llegaran otras copas, tras los recuerdos y evocaciones, las preguntas de “qué fue de” y el repaso a los viejos conocidos comunes tal vez una conversación más libre. A mí me hubiese parecido casi una traición fíjeseustedquetontería, a mi memoria y mis recuerdos. Probablemente él no lo entendería pero prefiero recordarle con la inocencia y la mirada de aquella niña que estaba dejando de serlo y no con la de adulta a destiempo. Echar la vista atrás y rememorar esa foto en la que ajenos al mundo y sentados en la escalinata sonriendo al obligado fotógrafo que le daba la espalda al mar posaban entre risas y despedidas los tres en una Ribadesella en la que las niñas aún querían ser prinzesas.

miércoles, febrero 06, 2008

Brandi Carlile



"I heard you found some pretty words to say
You found your little game to play
and there's no one allowed in
Then just when we believe we could be great
Reality it permeates
And conquers from within again"

Turpentine

martes, febrero 05, 2008

Sia


"I have been here many times before

Hurt myself again today

And the worst part is there's no-one else to blame"

Breath me

La soledad del cine (y diseño) español





Tras unas (inmerecidas) vacaciones o ausencia y tras el retorno al trabajo y al no tener mejor tema de conversación y ser nula la actividad laboral de este martes de Carnaval, celebrado Antroxu para los asturianos, nos enfrascamos las mujeres (y algún hombre) en uno de los deportes nacionales de este nuestro país, la crítica, no siempre constructiva, del género ajeno haciendo especial hincapié en los peinados y atuendos. Qué mejor oportunidad sin duda que la ofrecida por la reciente ceremonia de entrega de los premios Goya.

A la pregunta de la Viudita Alegre de si alguien había visto "La soledad", película sorprendentemente, dicen algunos, triunfadora de esta edición y tras la respuesta, un "no" más que unánime, le siguió un suspiro aliviado. Ella, cinéfila irredenta, no hubiera podido soportar que otra persona conociese esa película cuando a ella se le había escapado, y a ella no se le escapan ninguna de esas películas menores, de bajo presupuesto, grandes ideas y productoras independientes (sean o no españolas). Por toda respuesta a mí sólo se me ocurrió decir que la que había visto yo era "Juno". Un "no" a secas me parecía en exceso lacónico y esa película creo que podría encuadrarse dentro del género de películas menores, de bajo presupuesto y bla bla bla. Allá por noviembre, en el Festival de Cine (de Gijón)... si ya se sabe que siempre han sido de un moderno y de un adelantado a las modas.


En todo caso la conversación pronto transcurrió por el cauce habitual de ese tipo de conversaciones y a falta de la revista Cuore (un auténtico icono que ha desplazado hasta a la mismísima Hola) hojeando periódicos y recordando las imágenes de la televisión pronto tuvimos nuestro listado de las más glamourosas y elegantes y de lo que es más importante, del trío de auténticas terroristas de la moda sobre la alfombra verde, que no roja, logo de una marca de bebida incluida.


Para mí la más elegante y glamourosa, la que mejor defendió su vestido con esa maravillosa cola... en definitiva la más de la más fue Silvia Abascal, en mi no humilde opinión, obviamente. Sé que por ahí ha ganado Goya Toledo vestida de Elie Saab. Claro que Goya Toledo es mona, tiene mucho estilo y Elie Saab nunca falla, que se lo pregunten a Rania de Jordania, y aunque el vestido era un auténtico sueño, a ella le faltaba algo, y no precisamente la maravillosa cartera de Loewe.


No suelo poner fotos en color, es una de las estúpidas "normas" que me "impuse" al hacer este blog, salvo honrosas excepciones, y ésta es una de ellas.


Pero como lo auténticamente importante es destapar el baúl de los horrores, que nunca faltan aunque nadie llegue a los extremos de las apariciones de Björk en la alfombra roja de los Oscars (a mí no se me olvidará nunca aquel cisne al cuello) le concedo el honor del tercer puesto a Neus Asensi disfrazada de bola (o cómo se llame) de discoteca, el segundo a Natalia Verbeke embutida en un Dolce & Gabanna al más puro estilo Beyonce tres tallas menor, esta chica nunca acierta y el primero a una actriz de Las trece rosas que no sé quién es y que lucía vestido corto negro con botas de ante a dos colores.


Salvo, tras enconadas discusiones, por un lado a Blanca Portillo con un estupendo David Delfín, pese a que las rayas horizontales del cuerpo le hicieran parecer una tabla de planchar. Supongo que los diseños de Delfín por estupendos que sean, que lo son, sólo le sientan bien a alguien tan andrógino como Bimba Bosé. Y por otro lado también le concedo el beneficio de la duda a Najwa Nimri porque me gusta la gente que es chula porque sí aunque se le olvidara peinarse esa noche y tal vez si lo hubiera hecho y se hubiese quitado las hombreras nadie le hubiese mirado el escote.


Doy por sentado que estas señoritas están rodeadas de estilistas, asesores, maquilladores y peluqueros. Para más delito, todo es prestado, vestido y joyas. Y entonces, es que no se miran en el espejo antes de subirse a la limousine. Supongo que algunas no lo hacen en absoluto y otras en cambio demasiado, como la Pataky o Mónica Cruz. Se nota que a la segunda su trabajo como "actriz" y hermanísima le deja tiempo para usar y abusar de los rayos uva y la primera no contenta con haberse operado por delante y por detrás también tira de peinados postizos.


Y por cierto, el premio honorífico a la desfachatez va dirigido a la parte masculina del asunto, salvo excepciones, véase el director de El orfanato, deberían comprender señores, que el cine, como la mujer del César, no sólo es una fábrica de sueños, también debe parecerlo.



jueves, enero 31, 2008

Rosanne Cash



"We're lighting the fuses

And counting to three

And what are the choices

For those who remain

The sign of the cross

On a runaway train"

Runaway train

miércoles, enero 30, 2008

Chantal Kreviazuk



"But ever since I met you on a cloudy Monday
I can't believe how much I love the rain"

Before you


Sigo sin querer decir lo que ¿tengo? que decir. Al menos hoy tenemos lluvia, como desde hacía tiempo la extraña climatología de este invierno que se resiste a serlo no nos ofrecía.


P.D. Por cierto, a quién corresponda. Lo del Birkin en Las chicas Gilmore: "El hombre que te regala un bolso es especial. El que te regala un Birkin es un príncipe azul".

domingo, enero 27, 2008

Catherine Feeny

"I am always picking

the fruit that's furthest on the tree.

It's sweetest to me"

Touch back down

Cerrado por derribo

Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la vieja deuda
que no pude esperar que a la vida
se le diera la gana de llegara mi puerta.
Diles que salí definitivamente
a dar la cara sin pinturasy sin trajes el cuerpo.
Si preguntan por mí...
diles que apagué el fuego,
dejé la olla limpia y desnuda la cama,
me cansé de esperar la esperanza
y fui a buscarla.
Diles que no me llamen...
Quité el disco que entretenía en boleros
el beso y el abrazo
la copa estrellé contra el espejo
porque necesitaba convertir
el vino en sangre
ya que jamás se dio el milagro
de convertirse el agua en vino.
Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la deuda
que tenían conmigo el amor,
el fuego, el pan, la sábana y el vino,
que eché llave a la puertay no regreso.
¡Definitivamente diles
que me mudé de casa!

Beatriz Zuloaga

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