No me gusta introducir cambios en el blog... bueno, a quién voy a engañar, no es que no me guste, es que no sé, y la única vez que lo intenté allá por el 2007 me lo cargué y tuve que empezar de nuevo, aunque recuperé algunas entradas de entonces en el intento.
Cuando visito vuestros blogs tan elegantes, llenos de mil historias, de fotografías, de artilugios y demás siempre me pregunto cómo lo hacéis y si yo sería capaz. Como me temo que la respuesta es no, sigo a lo mío. Foto, texto (a veces ni eso) y canción si cuadra.
Pero hoy he roto la norma, he introducido una novedad. Eso que te permite ver aleatoriamente otras entradas anteriores. Siempre he pensado que no sirve para absolutamente nada cuando lo veía en otros blogs. Y sí, ciertamente no sirve para nada, y como suele sueceder con las cosas que no sirven para nada, me ha hecho perder el tiempo. Me he pasado un rato largo, largo, releyendo y recordando lo que escribí hace un año, dos, tres y hasta cuatro. No era consciente de las cosas que he contado, a veces llevada por la rabia o el resentimiento, la inconsciencia o la pura alegría. He recordado personas, situaciones, vivencias, cosas y circunstancias que creía ya olvidadas. Me he puesto triste y he reído conmigo, de y para mí. Y lo que me queda...
Quería recuperar la entrada escrita hace un año, justo el 27 de julio de 2009, pero no escribí nada ese día. He mirado en cambio qué posteé en el 2008, y obvio, no podía resistirme a recuperarlo.
A mi me gusta releer lo escrito, al fin y al cabo para eso comencé el blog, como recordatorio. Según pasan los años, los recuerdos se diluyen... y por eso los acompaño con fotos.
¿Y sigue opinando usted que no sirven para nada? A veces, después de escribir algo, veo un recordatorio de otra cosa escrita hace años... la leo, y sonrío.
Creo que me entretiene eso mucho más que el presente.
Conguito, al fin y al cabo supongo que no deja de ser un diario abierto a ojos indiscretos. Sí, es una forma de recordar, a veces no exenta de vergüenza y pudor.
No, ya no opino que no sirven para nada. Al menos sirven para perder el tiempo, y si yo elijo la forma de perder el tiempo, bienvenido sea el tiempo perdido.
Los cambios siempre son interesantes. Aunque salgan mal (que no es su caso). La rutina es lo que no es nada interesante... Recuerde, el día que conozca a alguno de sus léctores hágamelo saber. Necesito la fórmula mágica. Siempre suyo Un completo gilipollas
Y es que soy muy mía y a la vez muy del cosmos, muy de las tinajas y de los moldes de galleta, de las vainas y los pomos cromados, de la cola y el carril más lento, de embalsamadores y taxidermistas, del rincón del aburrido; soy muy de los desprendidos de la crítica, fiestas provocadas y tijeretazo en casa, del orden cosas y cosas por vicio. Soy muy de todo esto y de aún más cosas. Sólo espero que alguien me reclame... sería muy violento tener que hacerlo yo misma...
Deja tus paranoias o tus deseos, gritos al aire, diarios, confesiones, declaraciones de amor o de guerra, o simplemente tu firma, tu mensaje, tus besos, saludos o consejo, bromas o entusiasmo, reminiscencias o cañones recortados, y ya descubriremos si tenemos algo de lo que hablar...
Ser ese pincel aguado por la lluvia que esboza en cada bocanada una bahía, dos volcanes y diez maneras de decir lo que deseas. Una bandada de gaviotas. La ginebra. Las noches sin futuro. Una colección de lunas llenas. Las verbenas de barrio. Una tormenta sobre el azul inmenso del océano. Arrastrando la cobija. Tristezas a la carta por alegrías. Billie Holliday rasgando la noche. Una visita imprevista y deslenguada. Los calvos que se quitan el sombrero. Las noches "nuremberianas" al calor del Eulenspiegel repletas de ron, humo y conversaciones. Aquella voz, aquel acento."Mis" poetas: Á. González, Huidobro o Cernuda. La lluvia que parió charcos y barro. Viajar en tranvía. Volar cometas. Un par de botas sucias. El canto del urogallo. Alain Delon en "Rocco y sus hermanos". Caminar sobre hojas secas. Las tímidas que salen respondonas. Aviones que despegan. Las rosas amarillas, los lirios, las violetas. Las raras excepciones. ARJONA (con mayúsculas). Medianoche en una estación de tren. La honestidad brutal de Calamaro. Una tormenta sobre el azul inmenso del océano. Aquella buhardilla en la Peissenbergstr. Silvana Mangano en "Arroz amargo". Pisar charcos. El 14 (y la lluvia) de abril. Mi chupa de cuero. La Coca-Cola (nadie es perfecto). Besos con risas. Silvio y Ojalá como coartada. Lengua con besos. El castellano de Umbral. Esencia de playa y sal de un lugar donde habitaban las gaviotas. Pisar charcos. Un vestido y un amor. Salitre 48. EL hombre del piano. Luka, el niño del 2º piso. Compay y Celia, el son y la salsa de luto. La primera mirada por la ventana al despertarse. Las noches que sonríen en forma de luna. Estoy Bartok de todo. El olor a tiempo desgastado. Simon & Garfunkel. Waits & Cohen. Los trenes que viajan hacia el este. Rosas a Rosalía. En Lisboa, sobre lo mar. El cambio de estaciones. Dylan y su hijo Jakob. Un amanecer en la playa del Silencio. El piano ha estado bebiendo. Puentes que se cruzan en ambos sentidos. El Urriellu. Una Delirium Tremens. Las carreteras secundarias. Un otoño de párpados caídos. Los domingos al sol en el Englischer Garten. Camarón sin camisa. Frambuesas en la tarta. Las sesiones de madrugada. Las montañas mágicas de esta tierra que plantó mi corazón recibiendo el regalo de la lluvia. Chavela por Jose Alfredo. Los labios que aprovechan los rincones más olvidados, más olvidables. Veloso y su fina estampa. El miedo, el futuro incierto, el camino, la búsqueda. Je vous ai apporté des bonbons parce que les fleurs c'est périssable. Los que pudieron ser y no han querido... Dream, baby dream.
9 perdidos en el laberinto:
A mi me gusta releer lo escrito, al fin y al cabo para eso comencé el blog, como recordatorio. Según pasan los años, los recuerdos se diluyen...
y por eso los acompaño con fotos.
¿Y sigue opinando usted que no sirven para nada?
A veces, después de escribir algo, veo un recordatorio de otra cosa escrita hace años... la leo, y sonrío.
Creo que me entretiene eso mucho más que el presente.
Pues tú misma te has contestado, no es nada inútil, ya te ha servido y para nada has perdido el tiempo. ^^
Conguito, al fin y al cabo supongo que no deja de ser un diario abierto a ojos indiscretos. Sí, es una forma de recordar, a veces no exenta de vergüenza y pudor.
No, ya no opino que no sirven para nada. Al menos sirven para perder el tiempo, y si yo elijo la forma de perder el tiempo, bienvenido sea el tiempo perdido.
Sí, Sonix... he perdido el tiempo, pero reviviendo mi vida, que es algo así como una buena forma de perderlo.
Los cambios siempre son interesantes. Aunque salgan mal (que no es su caso).
La rutina es lo que no es nada interesante...
Recuerde, el día que conozca a alguno de sus léctores hágamelo saber.
Necesito la fórmula mágica.
Siempre suyo
Un completo gilipollas
Siempre he pensado que la rutina está infravalorada...
P.D. Gracias por la 'promoción'.
Siempre he querido saber si lo de los enlaces a entradas anteriores eran porque llevan la misma etiqueta? o qué coño es? Por qué las relaciona?
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