jueves, noviembre 24, 2011

Haciendo memoria





Este lunes de mañana, de camino al trabajo, hablaba y recordaba un libro. Recuerdo ahora que en su momento hablé aquí de él. Recuerdo que tengo que llamar a Blancanieves, que seguro se alegrará de saber. Tengo que releerlo:


http://daeddalus.blogspot.com/2008/10/busque-las-siete-diferencias.html


P.D. Viveca Lindfors

6 perdidos en el laberinto:

Aldabra dijo...

yo también leí La elegancia del erizo y me gustó pero la película me rechifló. Todos los personajes son fantásticos: la niña, la portera y el hombre japonés (que guapo)

yo también le hice un post

http://congoyyo.blogspot.com/2009/12/el-erizo-la-elegancia-del-erizo.html

y también al final, me hacía la misma reflexión: Tal vez debería volver a leerlo.

biquiños,

Daeddalus dijo...

Yo no vi la película. No quise verla conscientemente. No quería estropear el recuerdo del libro. Tal vez debería, ¿no?

Blackrose dijo...

Ese libro, aunque suene metafísico y excesivo, me cambió la vida. De hecho, se lo regalé a otra amiga mía precisamente por ello. También surtió el mismo efecto.

Y el año pasado, cuando me licencié, esta amiga me hizo un discurso lleno de alusiones a ese libro.

¡Es precioso!

Un abrazo.


Post Scriptum: creo que nos veremos en los conciertos de Bruce, aunque no nos conozcamos. :)

Mi casa de juguete dijo...

Yo debo reconocer que me traumatizó el final. Cada vez que lo recuerdo me dan ganas de llorar y justamente es en estos momentos cuando necesito cosas que me alegren y no al revés...

Matices dijo...

El libro tiene sus tiempos, sus momentos de intensidad y sus "acampadas" para reflexionar. O te gusta o lo abandonas. A mi me gustó, incluso el final que terminó conmigo (no me lo esperaba)...

La película no la he visto, lo mismo me asomo a la pantalla a ver qué tal...

Saludos!!

El silencio y otras palabras dijo...

Yo no lo he leido, pero ahora me han entrado las ganas. Me lo apunto para estas navidades...
¡Que nadie cuente el final!

P.D: a mi me gustan los libros, soy de las que los manosean, los subraya, los envejece, los plagia... en fin, los uso hasta que tienen el tacto perfecto para adornar en mi estantería.

Related Posts with Thumbnails