sábado, octubre 23, 2010

Hago chas y aparezco a tu lado





A veces me pregunto, si un buen día me diera por desaparecer y dejar de escribir aquí; que supongo que llegará, no sé si más temprano que tarde o a la inversa; si alguien iba a echarme de menos. No sé, yo si sé que echaría de menos mi más que diaria cita con algunos blogs. Incluso en algunos casos me he planteado seriamente la opción de "desengancharme" de ellos, aunque al fin y al cabo la lectura sigue siendo inofensiva, y la atracción virtual hacia las letras ajenas siga siendo precisamente eso, virtual (desgraciadamente, en algunos casos, al menos).

Si alguien, no sé, se preguntaría qué ha sido de mí o dónde me he metido. Y sí, lo sé, suena a tremenda pretensión por mi parte. Probablemente la respuesta sea evidente...

No suelo mirar nunca las estadísticas del Google Analytics, en parte porque no sé, en parte porque tampoco me interesa saber que un lector se ha conectado desde Cuenca a las 16:13 y lo ha vuelto a hacer a las 20:19, siendo el tercer día que lo hace; y para conocer las palabras de búsqueda que llegan a este blog, como imagino que a casi todos, no hace falta ser especialmente perspicaz. Al margen de que casi me siento invadiendo vuestra privacidad. Porque por un lado estoy yo, que escribo y que muestro voluntariamente, pero por otro estáis vosotros, que tenéis todo el derecho a ser anónimos, pasar sin hacer ruido, de puntillas y con el spray de la invisibilidad a punto.

Pese a todo a veces me puede la curiosidad cuando de repente veo que hay 11 persona a la vez supuestamente visitando/leyendo/echando un vistazo a esta página; y claro, no puedo evitar preguntarme quién y por qué.

Hablando ayer con un devoto lector y contándome éste los motivos por los que lo hacía, no pude evitar acordarme del resto... Y no, no pretendo pasar lista y que se levante la mano, que eso ya lo hice una vez. Pero no sé, sigue sorprendiéndome porque probablemente yo no me leería a mí misma y a veces siento que me gustaría establecer una comunicación con el otro lado y que esto no fuera un diálogo unideraccional. Aunque probablemente, sin duda, para eso están los comentarios, y también, por cierto, mi dirección de correo electrónico en la esquina superior izquierda (que nadie usa, todo hay que decirlo). Tal vez mejor así, supongo, que ya lo dije anteriormente, lo que mejor se me da es ser una extraña.

Aunque siga preguntándome por qué lo haces, si es que lo haces.





Y en realidad esta última pregunta va dirigida a dos personas... sólo que ellas no lo saben.







P.D. Terry Moore




[Sigue sonando Lucinda, como durante los últimos tres días]

29 perdidos en el laberinto:

Anto dijo...

El aburrimiento es muy malo, Dae. Pero no es ese el motivo por el que me paso por aquí. Básicamente es que me gusta cómo escribes, independientemente de lo que digas.

Que tengas una buena noche

Juanjo ML dijo...

¿Tiene que existir un motivo?

guille dijo...

Lucinda es una de las grandisimas.

Esta en el top de tops en mi casa (donde habitan todos su CDs).

Y esta es una de las grandes.
Esta es la musica que me estremece, la que me hace escribir.

¿Por aqui? Ya lo sabes.

Aida dijo...

Yo te leo porque me gusta lo que escribes y cómo lo escribes; y me gusta leer que todo va bien y me apena cuando no es así. Supongo que acabo cogiendo cariño a la gente :)
Por otra parte me sucede lo mismo que a ti, no sé qué impulsa a la gente a leerme, porque sé que no cuento más que tonterías, cosas sin importancia que no tienen el menor interés para la humanidad.
Como bien dices, luego la dirección de correo apenas es utilizada... No sé, es extraño...

Alice dijo...

Pues yo, que te leo mucho aunque escriba poco, echaría de menos leerte. Porque cuando escribes parece que nos lo estás contando a cada uno de nosotros, sin que nadie más parezca oirlo, como esas confesiones tan personales que de repente se le escapan a alguien a quien apenas conoces. Y precisamente esa sensación de intimidad cuando entro en tu blog es muy difícil de encontrar.

Flor de té dijo...

Yo te leo porque me gusta hacerlo.. faltaría más!!.. jajajaja. Esto no es obligatorio ni pasas lista y si me fuera nadie me echaría en cara que lo he hecho. Pero te leo porque me gusta como eres y como escribes. a veces, me da la sensación que estás hundida en la miseria.. pero luego llegas a unas conclusiones que no son las típicas de alguien que lo está. Resumiendo: a mi me gustan tus pensamientos sobre la vida, las relaciones, porque me haces pensar..
Vaya un tocho de comentario!!!.
Besos

marikosan dijo...

Me reitero, yo soy nueva por estos lares, pero a veces, leyéndote, creo que tenemos mucho en común, en la forma de sentir, y si, te echaría de menos, a pesar de que no se use la cuenta de correo.

cactus girl dijo...

Yo sí te iba a echar de menos.

Porque me he acostumbrado a tu día a día y a tus vueltas de tuerca.

Y me gusta lo que leo.

Bek dijo...

No te conozco, tampoco te leo desde hace mucho tiempo y no tengo que echarte un piropo por quedar bien o caerte "simpática" porque ni si quiera sabes que existo y que te leo cada vez que veo que actualizas (me avisa mi blog)...pero te digo, francamente, que eres una de las personas más especiales que he encontrado por estos lares, y somos miles y miles los que intentamos desahogarnos e intentar dar un trocito de nosotros mismos, cada cual por sus motivos.

Yo también te echaría de menos, me aportas. (muchas cosas)

La reina de la miel dijo...

Vivimos cerca, tenemos un amigo común (no sé si virtual para ti) y si no fueras una asocial -dicho por ti misma- y no me hubieras borrado del FB (venganzaaaa), no me importaría tomarme un gintonic charlando de esto y aquello contigo...Eso sí, yo con tacones y tú de plano, bonita.

Daeddalus dijo...

Anto: Sí que lo es, malo, el aburrimiento, pero espero que se encuentren formas de combatirlo que no produzcan más aburrimiento.

Daeddalus dijo...

Juanjo: No, la ausencia de motivos es un motivo en sí mismo...

Daeddalus dijo...

Guille: Lo sé... Sólo que a veces se me olvida.

Daeddalus dijo...

Aida: Y a mí me guste leerte, porque a veces me es como si me robaras las palabras y lo que tú dices lo podría haber escrito yo. Me siento muy identificada.

Daeddalus dijo...

Alice: Es que esa es un poco la idea, la trampa. Escribir sintiendo que me dirijo a una persona en concreto, y en realidad lo hago, le hablo a alguien que jamás leerá esto, en algunos casos; en otros imagino que lo lee, y tal vez ni se entere o se enteren que va por ellos... Pero me gusta que quién me lea sienta que me dirijo a él, y si así lo siente, así se da por bueno.

Yo también soy de las que leo y apenas comento.

Daeddalus dijo...

Flor: Tanto como hundida en la miseria, jajaja, supongo que sí, que esa sensación puede llegar a dar, pero afortunadamente hay vida más allá.

Yo acabo de descubrirte recientemente a ti, y me gusta leerte porque en parte lo que tú cuentas podría contarlo yo.

Daeddalus dijo...

Marikosan: Viniendo de ti es todo un inmerecido halago.

Daeddalus dijo...

Cactus: Muchas gracias. No era ésta mi intención, que levantarais la mano, pero gracias, y es mutuo, espero que lo sepas.

Daeddalus dijo...

Bek: Esto no es más que eso, una terapia, un desahogo, donde muestro una pequeñísima parte de lo que soy (o eso quiero creer). En todo caso más que bienvenida.

Daeddalus dijo...

Pero si yo no he borrado a nadie en mi vida del Facebook... simplemente cerré esa cuenta y ahora tengo otra. Búscame y agrégame, supongo que por Daeddalus, aparezco.

P.S. Si te refieres a P., virtual en mi caso. Y es curioso, porque el suyo fue el primer blog que leí y lo que me animó a abrir el mío, con total ausencia de talento por mi parte, claro.

La reina de la miel dijo...

Yo no supe lo que era un blog hasta que P me enseñó el suyo, e inmediatamente me animé a intentar la tontería... En cuatro dimensiones es también un tipo genial, pero hace tiempo que no sé de él aparte de felicitaciones cumpleañeras.

marikosan dijo...

Viniendo de mi inmerecido halago????? Estás loca!!

Anónimo dijo...

Aunque uno no levante la mano ni se muestre siempre, hay incondicionales que te sigen en la distancia y la mayoría de las veces en silencio.

Te conozco muy poco, lo que pude en aquel momento, pero ese poco me mostró a una mujer increible, sincera, con los pies en el suelo, muy atractiva, guapa, con aspiraciones, sensible, tierna, amable, culta...etc, etc, etc.

Sé que no necesitas venderte porque tan sólo con tus palabras, enamoras y enganchas. Escribes con un talento de altos vuelos transmitiendo sentimientos que no se sabe que existen.

Esto se podría haber enviado a tu email, ese que tienes en la esquina superior izquierda, ese que nadie usa, pero no quedaría constancia de que hay gente que te admira por tu persona aparte de por tu intelecto.

Un incondicional.

Daeddalus dijo...

Reina de la miel: Yo le perdí hace mucho tiempo la pista, y desde luego imagino que lo sea. Igual que tú :)

Daeddalus dijo...

Marikosan: Un poco sí, para qué negarlo, pero no precisamente por afirmar eso.

Daeddalus dijo...

Incondicional anónimo: No sé quién eres y en todo caso no tienes por qué hacerme la pelota, pero muchas gracias en todo caso, dudo mucho ser todo eso que tú dices aunque a veces lo intente.

Anónimo dijo...

En este caso no hace falta sabeer quien soy, pero te aseguro que hace muchísimos años que dejé de tener la necesidad de hacer la pelota a nadie.
Marikosan tiene razón, no debería haber escrito en ciertas circunstancias. El orujo hace estragos a horas tempranas, pero ello no implicó impedirme escribir lo que pienso.

Daeddalus dijo...

Lo ignoro, nunca he tomado orujo. En todo caso entenderás que mi obligación es preguntar, especialmente por ése "lo que pude en aquel momento". Y como bien sabes, también está el lado superior izquierdo. Gracias en todo caso.

Anónimo dijo...

Con tu permiso preferiría dejarlo como está. Soy un bocazas, pero es un defecto entre otros muchos que no soy quien a limarlo. Ofrezco mil disculpas.
Te recomiendo seguir sin probar el orujo. Está más rica la cerveza y algún que otro combinado en su justa medida, o no.
Buen resto de tarde de domingo lluvioso.

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